Buenos Aires. Las acciones treparon este jueves casi hasta un 5% en la bolsa argentina, en medio de un cauto optimismo por las conversaciones en marcha entre el Gobierno local y el Fondo Monetario Internacional, aunque operadores advertían que las ganancias eran frágiles.

Este miércoles por la noche el ministro de Economía argentino, Nicolás Dujovne, expresó su "enorme confianza" en alcanzar un nuevo acuerdo con el FMI para asegurarse desembolsos anticipados del préstamo por US$50.000 millones acordado en junio.

Este jueves el portavoz del FMI, Gerry Rice, dijo que ambas partes estaban logrando avances en las conversaciones y esperaban "concluir tan rápido como sea posible".

El tono optimista de los comentarios ayudó a que el índice referencial Merval de la bolsa de Buenos Aires subiera hasta un 4,56% en la sesión, su segundo día consecutivo de firme repunte tras un inestable comienzo en la semana. El peso se afirmaba un 1,64%.

En Brasil, el Bovespa revertía una leve caída y subía después de que un juez del Supremo Tribunal rechazó la más reciente apelación del encarcelado expresidente Lula da Silva para poder competir en las elecciones.

Pero los operadores advertían que cualquier mejoría duradera en la confianza del mercado local dependía de una resolución en el corto plazo de las negociaciones con el FMI.

"Más allá de algunos rebotes, aún resulta prematuro interpretarlo como un cambio de tendencia en el actual complejo contexto, ya que los inversores aún esperan el resultado de las negociaciones con el FMI y la aprobación del presupuesto 2019", dijo Gustavo Ber, economista de la consultora Estudio Ber.

En el resto de la región, las bolsas registraban subidas leves a moderadas.

En Brasil, el Bovespa revertía una leve caída y subía después de que un juez del Supremo Tribunal Federal rechazó la más reciente apelación del encarcelado expresidente Luiz Inácio Lula da Silva para poder competir en las elecciones del próximo mes.

Una encuesta difundida este miércoles mostró que el probable reemplazante de Lula en la boleta del Partido de los Trabajadores, Fernando Haddad, registraba poco apoyo y candidatos más pro mercado como Geraldo Alckmin ganaban algo de terreno.