Londres. Las bolsas mundiales se desplomaban y el dólar se tambaleaba el lunes, después de que la Reserva Federal rebajó las tasas de interés en Estados Unidos en una decisión de emergencia y mientras sus principales pares ofrecían dólares baratos para evitar un congelamiento de los mercados de crédito mundiales.

Las drásticas maniobras tenían como objetivo amortiguar el impacto económico mientras el rápido avance del coronavirus sigue cerrando países, pero tuvieron un éxito limitado a la hora de calmar el pánico de los inversores.

Europa, que se ha convertido en el epicentro del brote, vio cómo su principales bolsas se hundían casi un 8% en una apertura brutal de la sesión.

Antes, los futuros del índice S&P 500 de Wall Street tocaron su declive límite en los 15 primeros minutos de operaciones en Asia, mientras los inversores huían en busca de seguridad.

El recorte de emergencia de 100 puntos básicos de la Fed el domingo fue seguido este lunes por nuevas medidas de alivio del Banco de Japón, en la forma de una promesa de aumentar las compras de fondos cotizados en bolsa y otros activos riesgosos.

En Europa la historia era justo la contraria, ya que el retorno de los papeles en el sur del continente tocaba máximos de varios meses, mientras los inversores seguían preocupados por el rápido avance del virus en la región.

El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, dijo que los líderes del G-7 celebrarán una teleconferencia a las 1400 GMT para tratar la crisis.

El índice de MSCI de acciones de Asia-Pacífico excluyendo Japón se desplomó un 4%, hasta mínimos no vistos desde principios de 2017, mientras que el Nikkei cedió un 2%, ya que los anuncios del BoJ no lograron calmar a los mercados.

Los datos económicos oficiales chinos mostraron los peores desplomes de la actividad jamás registrados. La producción industrial se hundió un 13,5% y las ventas minoristas, un 20,5%.

En Asia, la acciones destacadas en Shanghái bajaron un 3% en la noche, incluso a pesar de que el banco central chino sorprendió con una nueva ronda de inyecciones de liquidez en el sistema financiero. El índice Hang Seng de Hong Kong perdió un 3,4%.

Tras la rebaja de tasas de la Fed, que fue combinada con una promesa de nuevas compras de bonos, el rendimiento de la deuda del Tesoro estadounidense a 10 años caía con fuerza al 0,68% desde el 0,95% del viernes.

En Europa la historia era justo la contraria, ya que el retorno de los papeles en el sur del continente tocaba máximos de varios meses, mientras los inversores seguían preocupados por el rápido avance del virus en la región.

El declive de los rendimientos de los bonos estadounidenses presionó al dólar temprano en la jornada, pero lograba recuperar algo de terreno más tarde. En sus últimas operaciones, cedía un 1,6% ante su par japonés, a 106,37 yenes. El euro ganaba casi un 1%, a 1,1212.

En materias primas, el petróleo seguía cayendo por preocupaciones sobre la demanda a nivel mundial y el oro trepaba un 0,8%, a US$1.541,34 la onza.