Londres. Temerosos por los conflictos comerciales y un retroceso de las acciones de tecnología, los inversionistas globales han reducido su exposición bursátil a un mínimo de cuatro meses en marzo y han bajado la participación de las acciones de Estados Unidos a su menor nivel en casi dos años.

La encuesta mensual de asignación de activos de Reuters a 53 gerentes de fondos y presidentes de inversión de Europa, Estados Unidos, Gran Bretaña y Japón se realizó entre el 12 y el 27 de marzo.

Durante este período, Estados Unidos impuso aranceles a las importaciones de acero y aluminio y anunció que gravará productos chinos por hasta US$60.000 millones, lo que provocó una baja de las acciones mundiales a mínimos de seis semanas.

Los inversores han estado preocupados de que las represalia de China y el deterioro del comercio mundial puedan perjudicar a la economía global, lo que provocó una fuerte salida de activos de riesgo de los mercados.

"Los aranceles al comercio (...) si bien no deberían terminar en una guerra comercial en toda regla, socavan la confianza del mercado justo cuando la liquidez está disminuyendo", dijo Pascal Blanque.

"Los aranceles al comercio (...) si bien no deberían terminar en una guerra comercial en toda regla, socavan la confianza del mercado justo cuando la liquidez está disminuyendo y se espera que las condiciones financieras se endurezcan", dijo Pascal Blanque, director de inversiones de Amundi.

En la encuesta, los inversionistas bajaron sus tenencias en acciones en casi 1 punto porcentual al 48,1% de las carteras globales balanceadas, el nivel más bajo desde noviembre, mientras que aumentaron la participación de los bonos en 2,3 puntos porcentuales a un 39,3%.

Dentro de las carteras de acciones, los gerentes redujeron su exposición en Estados Unidos al 38%, la más baja desde abril de 2016.

Una mayoría del 62% de los participantes en las encuesta que respondieron a una pregunta sobre las perspectivas para el dólar estadounidense en el caso de una guerra comercial a gran escala dijo que el billete verde se debilitaría.

 

Las perspectivas para el dólar se complican por el hecho de que la Reserva Federal de Estados Unidos está subiendo las tasas, apuntando al menos a dos alzas más para 2018 después de un aumento de 25 puntos básicos en marzo.

Una ajustada mayoría del 56% de los encuestados que respondieron una pregunta sobre el asunto esperaba tres alzas de tasas este año, pero un tercio espera cuatro, porque consideran que la Reserva Federal estaba rezagada frente a la curva de rendimiento.

Varios señalaron que bastaría que solo un miembro del comité monetario de la Fed actualice sus expectativas para inclinar la mediana de las previsiones de la Reserva Federal de tres a cuatro alzas para el año.