Las acciones latinoamericanas caían este martes, lideradas por una baja de un 1,6% de la bolsa brasileña, arrastrada por un desplome global debido a la preocupación por el aislamiento diplomático de Arabia Saudita, una disputa por las finanzas de Italia y señales de fatiga de las empresas estadounidenses.

A las 1532 GMT, el índice MSCI de acciones latinoamericanas bajaba 22,68 puntos, o un 0,84%, a 2.725,02 unidades.

Las moneda de América Latina se debilitaban un 0,9%.

"Todo se trata realmente del mercado de acciones en este momento. Estamos viendo cómo se perfila un entorno de riesgo", dijo Win Thin, director global de estrategia de divisas de mercados emergentes de Brown Brothers Harriman.

El principal índice de acciones de Brasil se veía afectado por las pérdidas de todos los sectores. Las acciones de la minera de hierro Vale SA caían un 3,8%.

"El yen está con un buen desempeño, al igual que los bonos del Tesoro estadounidense, el oro y el franco suizo. Es el caso clásico de reducción de riesgos", dijo Thin.

El principal índice de acciones de Brasil se veía afectado por las pérdidas de todos los sectores. Las acciones de la minera de hierro Vale SA caían un 3,8%.

El real se debilitó por segunda sesión en siete por una erosión del impulso alcista antes del balotaje presidencial de este domingo. Se espera que el ultraderechista Jair Bolsonaro supere a Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores, según las encuestas.

"Les he estado diciendo a los clientes que Brasil puede tener un mejor desempeño, pero en términos de activos va a ser difícil que el real continúe fortaleciéndose cuando el resto de los mercados emergentes están bajo presión", dijo Thin.

Las acciones mexicanas bajaban un 1,4%. Sus pares colombianas caían un 1,3% y tocaban mínimos de una semana.

El peso de México se debilitaba un 0,2%, lo que se sumó a las pérdidas del lunes cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con cerrar la frontera con México como reacción a una caravana de migrantes de América Central que viaja hacia su país.

El peso argentino se depreciaba un 1,3%, la mayor baja entre las monedas latinoamericanas. Los operadores mencionaron un exceso de liquidez en pesos que busca dólares para refugio.