Nueva York. Las acciones en la Bolsa de Nueva York se derrumbaron este lunes en una sesión altamente volátil, con una caída de hasta casi 1,600 puntos en el Promedio Industrial Dow Jones en una jornada en la que los inversionistas lidiaron con un incremento del rendimiento de los bonos y un posible repunte de la inflación.

El índice S&P 500 y el Promedio Industrial Dow Jones sufrieron sus mayores caídas porcentuales diarias desde agosto del 2011 al profundizarse un retroceso desde máximos históricos.

Los sectores financieros, cuidado de la salud e industrial fueron los que más cayeron, con descensos ampliamente generalizados, pues los 11 sectores principales del S&P perdieron al menos 1.7%.

Los 30 componentes del Dow Jones cerraron en negativo.

Luego de las caídas del lunes, la Casa Blanca indicó que los fundamentos de la economía siguen siendo firmes.

Con el retroceso del lunes, el S&P 500 borró sus ganancias del 2018 y ahora acumula una pérdida de 0.9% en el año.

Se veía venir. Muchos inversionistas se han estado preparando desde hace meses para un retroceso luego de que Wall Street marcara un récord detrás de otro, con subidas alentadas por sólidos datos económicos y perspectivas de utilidades corporativas, estas últimas reforzadas por los recortes impositivos en Estados Unidos.

El reporte de empleo de enero publicado el viernes generó temores por la inflación y un repunte de los rendimientos de los bonos del Tesoro, así como preocupaciones respecto a que la Reserva Federal subirá las tasas a un ritmo más rápido que el esperado.

El Promedio Industrial Dow Jones perdió 1.175,21 puntos, o 4,60%, a 24.345,75 puntos; mientras que el índice S&P 500 bajó 113,19 puntos, o 4,09%, a 2.648,94 unidades.

El índice NASDAQ Composite perdió 273,42 puntos, o 3,78%, a 6.967,53 unidades.

Pese a las profundas caídas, las acciones cerraron por encima de mínimos tocados durante la sesión.

En algún punto, el Dow Jones llegó a perder 6,3%, o 1.597 puntos, su mayor baja nominal histórica en un día, al perforar los pisos de 25.000 y 24.000 unidades.

El mercado ha subido hasta máximos históricos desde la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, y sigue estando 23,8% por encima del nivel de ese momento.

Luego de las caídas del lunes, la Casa Blanca indicó que los fundamentos de la economía siguen siendo firmes.

"La atención del presidente está en nuestros fundamentos económicos de largo plazo, que permanecen excepcionalmente fuertes", dijo este lunes la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, tras la jornada en que Wall Street se derrumbó.

Desde que asumió el poder, Trump ha reiterado día a día que los aumentos de la bolsa son prueba de que su gobierno va por el buen camino. La Casa Blanca lo ha llamado "el salto Trump".

 

Nerviosismo. En menos de una hora, el Dow Jones cruzó el umbral de los 500, 1,000 y 1,500 puntos perdidos.

En su nivel más bajo, ha perdido más de 10% desde su último récord, el 26 de enero.

Transmitido en vivo en pantallas de televisión, este abrupto descenso retuvo la atención de los transeúntes en Nueva York, constató un periodista de la AFP.

Esta sesión ocurre el mismo día de la asunción del nuevo presidente de la Reserva Federal estadounidense, Jerome Powell, en sustitución de Janet Yellen, la única mujer que encabezó esta institución.

Los índices han batido récords en los últimos meses. En enero, el S&P 500 —que representa a las 500 empresas más grandes de Estados Unidos— registró su mejor inicio de año desde 1997.