Singapur. Las bolsas asiáticas se fortalecieron este lunes, luego de que sólidas ganancias corporativas en Estados Unidos y datos positivos de la eurozona contrarrestaron el escepticismo de que las pruebas de tensión a la banca europea no fueron lo suficientemente estrictas.

Sólo siete de 91 bancos -cinco cajas de ahorro de España, el banco alemán rescatado por el Estado Hypo Real Estate y el griego ATEbank- no superaron las pruebas, con un déficit general de capital de 3.500 millones de euros (4.500 millones de dólares).

El déficit fue mucho menor que el pronosticado por los mercados -que iba de 30.000 a 100.000 millones de euros-, aunque muchos bancos europeos ya aumentaron capital durante la crisis financiera.

El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas ganaba 0,5%, luego de trepar 1,5% el viernes por el optimismo generado por las utilidades reportadas por las compañías estadounidenses.

En Japón, el índice Nikkei de la bolsa de Tokio superó el desempeño de la región, cerrando con una ganancia de 0,8% y extendiendo el repunte de 2,3% en la sesión previa.

Los inversores japoneses están comenzando a concentrarse en una serie de resultados corporativos de importantes exportadores como Sony y Honda que se reportarán durante esta semana.

El índice surcoreano KOSPI se afirmó 0,6% luego de reportarse datos de crecimiento en el segundo trimestre más sólidos que los esperados, mientras que el índice Hang Seng de Hong Kong subió 0,12%.

Aunque la mayoría de los economistas descarta un regreso a la recesión, los datos muestran que el crecimiento en Estados Unidos definitivamente se está enfriando, aún en momentos en que zonas de Europa muestran señales de vida y las economías asiáticas avanzan con fuerza.

Economistas consultados por Reuters creen que el crecimiento en Estados Unidos se desaceleró en el segundo trimestre a una tasa anual de 2,5%, una caída desde 2,7% que registró en el primer trimestre.

Los datos del Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense, que serán reportados el viernes, también mostrarían que gran parte del crecimiento en el país siguió dependiendo del gasto gubernamental, en medio de un declive en la confianza de los consumidores.