Singapur. Las bolsas retrocedieron en Asia por el temor entre los inversores de que el crecimiento global se está debilitando, mientras que el euro se movía cerca de un máximo en siete semanas luego de que los operadores recortaron posiciones largas a favor del dólar.

El rebote que vieron los mercados globales, impulsado principalmente por el aprovechamiento de ofertas, resultó ser breve luego de datos que mostraron que el sector de servicios en Estados Unidos está perdiendo fuerza, la última evidencia de que su expansión se está enfriando.

El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas cedía 0,9%, reanudando su declive luego del repunte del martes, que fue apoyado por las ganancias en el alicaído mercado de Shanghái y un pronóstico económico optimista del banco central australiano para la región.

El índice MSCI excluyendo a Japón ha retrocedido casi 9% en lo que va del año.

Las acciones en Shanghái subieron 0,49%, un día después de ganar casi 2% por la esperanza de que el dinero volverá al mercado sobrevendido luego de que se complete la salida a bolsa de Agricultural Bank of China, de más de US$20.000 millones.

El mercado de Shanghái, con el peor desempeño mundial después de Atenas, ha retrocedido 27% desde que comenzó el año luego de que Pekín introdujo una serie de políticas para evitar un recalentamiento en el mercado inmobiliario.

Las acciones surcoreanas cedieron casi 0,6%, luego de que Samsung Electronics, la mayor firma tecnológica de Asia por valor de mercado, se debilitó pese a estimar una ganancia operativa trimestral récord, con datos estadounidenses pesimistas pesando sobre las acciones.

En Japón, el índice Nikkei de la bolsa de Tokio cedió 0,6% debido a que las acciones de los exportadores que avanzaron en la jornada anterior recortaron parte de sus ganancias, pero el referencial sigue sobre el mínimo en siete meses que tocó el martes.

"Hay poca cobertura en corto hoy porque los inversores ya habían actuado para cubrir posiciones cortas ayer, luego de que el Nikkei eludió caer por debajo del nivel de 9.000 puntos", dijo Kenichi Hirano, de Tachibana Securities.

Euro retrocede. Mientras tanto, el euro retrocedió a 1,2585 dólares, con una resistencia a corto plazo alrededor del máximo del 21 de mayo a 1,2670 dólares y un soporte en torno al mínimo del 2 de julio, a 1,2480 dólares.

La moneda europea trepó el martes hasta un máximo a 1,2662 dólares, una apreciación de casi 0,7%.

El índice dólar subía 0,25%, a 84,292.

El dólar se mantenía estable contra el yen, a 87,20 yenes, no muy lejos del mínimo de siete meses a 86,96 yenes tocado la semana pasada en la plataforma EBS.

El yen ha logrado sólidas ganancias contra el dólar en las últimas sesiones por crecientes preocupaciones acerca de una desaceleración económica en Estados Unidos y las caídas en las bolsas.

En tanto, el oro al contado subió hasta 3,60 dólares, a 1.195,85 dólares la onza, recuperando firmeza tras caer el martes a mínimos de seis semanas.