Sao Paulo. El flujo cambiario de Brasil arrojó un saldo positivo de US$24.354 millones en el 2010, dijo este miércoles el Banco Central, gracias a las apuestas de los inversionistas por una de las economías de más rápido crecimiento en el mundo.

Sólo en diciembre Brasil registró un saldo negativo de US$1.910 millones.

La gran entrada de divisas durante el año provocó una apreciación del 4,6% de la moneda local, el real, provocando preocupaciones en el gobierno por los efectos sobre la industria interna, especialmente en la exportadora.

La autoridad monetaria agregó que compró US$2.113 millones en el mercado de cambios a la vista en el mismo período, en el marco de sus esfuerzos por acumular reservas internacionales y absorber el fuerte flujo de divisas estadounidenses a la plaza local.

Las compras del Banco Central sumaron un total de US$41.417 millones en el año, casi el doble que los US$24.000 millones adquiridos en el 2009.