Río de Janeiro. El mercado de divisas de Brasil ignoró este miércoles las preocupaciones por una intervención del gobierno y los problemas de la deuda europea y, en cambio, se enfocó en las expectativas de mayores tasas de interés en la próxima reunión del banco central.

Los indicadores económicos siguen mostrando un auge en la mayor economía de América Latina y un aumento de las presiones inflacionarias. Las ventas minoristas de noviembre avanzaron un 1,1% respecto a octubre y registraron una sólida alza de un 9,9% frente a noviembre de 2009, dijo este miércoles el gobierno. La cifra intensificó las preocupaciones sobre la inflación que finalizó el 2010 en un 5,9%, por sobre la meta del gobierno de un 4,5%.

La cifra pone una presión adicional sobre el banco central de Brasil, que sostendrá su primera reunión de de tasas bajo la presidencia de Alexandre Tombini el 19 de enero. Se espera que el banco eleve la tasa de interés base Selic, que se encuentra en un alto nivel de un 10,75%.

Alrededor de las 1430 GMT, el real se analizaba al seguir a un debilitado dólar y las menores tensiones en el extranjero, el real se negociaba en 1,67800 por dólar. El real cerró el martes en 1,6825 por dólar.

De acuerdo a operadores, el real habría registrado mayores alzas de no ser por las preocupaciones sobre una intervención por parte del gobierno brasileño liderado por la presidenta Dilma Rousseff.