Pekín. La inflación fabril china se detuvo durante diciembre dado que los manufactureros se expandieron más lentamente tras una fuerte alza en el crecimiento, disminuyendo hasta ahora la necesidad del banco central del país de endurecer la política monetaria.

El índice oficial de Gerentes de Compra (PMI por su sigla en inglés) chino bajó a 53,9 en diciembre desde el 55,2 de noviembre, incumpliendo la expectativa de 55,5 en un sondeo de Reuters a 12 economistas.

El resultado de la consulta a 820 firmas probablemente sea acogido por el banco central chino, ya que demostraría que la segunda economía mundial sigue desarrollándose sólidamente pese al ligero retroceso en la actividad.

Más importante aún, mantienen la esperanza de que la inflación de China, que está en sus máximos de dos años, podría elevarse pronto.

Eso debería tranquilizar a los inversores, que temían que la acelerada inflación llevase a China a endurecer agresivamente la política y que eso terminase afectando la expansión de la economía principal de crecimiento más acelerado del mundo.

"El crecimiento no está recalentado, (y) la posibilidad de que la inflación se salga de control es baja", dijo Ting Lu, economista de Bank of America-Merrill Lynch en Hong Kong.

"Se endurecerá la política, pero no hay que esperar medidas excesivas", añadió.

El subíndice del costo de los insumos en el índice oficial bajó a 66,7 en diciembre desde 73,5 el mes previo, reportando el mayor declive entre todos los subíndices.

Aunque aún está muy por sobre el nivel 50, que demarca la expansión de la contracción, sí mostró que los precios estaban subiendo a un ritmo más bajo.

Hasta ahora, la inflación acelerada y los precios récord para las casas han llevado al banco central chino a señalar una y otra vez en los últimos meses que el país necesita políticas monetarias "prudentes" para frenar las presiones de precios y para evitar burbujas de activos.

Para corresponder su duro lenguaje con hechos, el banco central elevó las tasas de interés el 25 de diciembre por segunda vez en poco más de dos meses. El consenso de mercado es que las elevará dos veces más en el primer semestre del 2011.

Para algunos, que China pueda endurecer la política en un momento en el que Estados Unidos aún lucha con un desempleo cercano al 10% es un signo de la fortaleza de la economía del gigante asiático.

Zhang Liqun, investigador de gobierno de la Federación de Logísticas y Adquisiciones de China, que compila el índice PMI por encargo de la Oficina Nacional de Estadísticas, coincidió.

"El crecimiento de la producción industrial para noviembre se incrementó un poco con respecto al mes previo, mientras que las exportaciones e inversiones aumentaron fuertemente. De ahí, no es aparente que la economía esté en una tendencia bajista", dijo Zhang.

Pero Zhang notó que una desaceleración en los nuevos pedidos demanda vigilancia. El subíndice de nuevas órdenes cayó a 55,4 en diciembre desde 58,3 en noviembre.

La inflación en China se elevó a un máximo de 28 meses de 5,1 en noviembre y eso ha provocado descontento entre su población.