Sidney. Las bolsas de Asia recortaron pérdidas este viernes, pero igual cerraron la semana en terreno negativo, arrastradas por persistentes temores sobre la economía de Estados Unidos que hundió el ánimo de los inversores.

Sacudidos por la reciente serie de pobres datos económicos en Estados Unidos, los inversores prefirieron apostar a lo seguro y esperar el discurso que el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, dará a las 1400 GMT acerca de como se comportará la mayor economía mundial los próximos meses.

Pocos esperan que Bernanke sugiera que hay en mente más medidas de relajación de política monetaria para impulsar el crecimiento, aunque algunos desean que lo haga.

"Lo que Bernanke diga o no diga determinará el desarrollo de la próxima semana", dijo Don Williams, jefe de inversiones de Platypus Asset Management en Australia.

Resaltando el oscuro panorama para Estados Unidos, la segunda estimación del crecimiento del PIB podría mostrar este viernes que la economía se expandió 1,4% el trimestre pasado, contra una primera estimación del 2,4%.

El ánimo general de intranquilidad golpeó a los precios del petróleo y mantenía al dólar cerca de mínimos de 15 años contra el yen.

Un reporte de que el primer ministro Naoto Kan llevaría cabo una conferencia de prensa para hablar sobre el firme yen volvió a disparar rumores acerca de que una intervención cambiaria podría estar próxima.

Eso provocó una ronda de coberturas de posiciones cortas en Tokio que hizo que el índice Nikkei cerrara con un alza de 0,95% tras abrir la sesión en baja, apartándose de los mínimos de 16 meses que tocó esta semana.

Pero en el resto de los mercados asiáticos las acciones tenían problemas para despegar. El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas recortó una caída temprana del 0,3% y estaba plano durante la tarde.

Las acciones de compañías tecnológicas eran las más flojas, en parte porque el crecimiento tibio en Estados Unidos suele reducir la demanda por productos electrónicos entre los consumidores minoristas.

Samsung Electronics, el mayor fabricante mundial de chips de memoria, perdió 0,9%, mientras que Hynix Semiconductor cayó un 0,22%.