Washington. La Cámara de Representantes de Estados Unidos votó este miércoles para renovar beneficios comerciales para la región andina y cerca de otros 130 países en desarrollo que de otra forma expirarían al finalizar el año.

El Senado está trabajando en un paquete similar, pero es incierto si lo votará antes de que expiren los programas Ley de Preferencias Arancelarias Andinas (ATPA, por su sigla en inglés) y el más grande Sistema de Preferencias Generalizado (GSP por su sigla en inglés).

La iniciativa de la Cámara baja extiende ambos programas, que proveen acceso libre de aranceles a Estados Unidos a miles de productos, por 18 meses.

También provee suspensiones arancelarias adicionales para una serie de materias primas extranjeras y otros productos usados por fabricantes estadounidenses.

Funcionarios colombianos, en particular, están preocupados de que incluso una expiración temporal se sumaría a los problemas que enfrenta el país tras las fuertes lluvias y deslaves que han dejado a casi 2 millones de personas damnificadas.

El lunes, el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos estimó que los daños del peor desastre natural del país podrían alcanzar los 10 billones de pesos (unos US$5.200 millones).

La industria colombiana de las flores es un importante beneficiario del ATPA, que recorta aranceles en importaciones de ropa, vegetales, plásticos, productos de aluminio y otros bienes de la región para apoyar el empleo.

Una expiración también podría dañar a las compañías estadounidenses que se benefician de importaciones de bajo costo desde los países.

El representante Sander Levin introdujo un proyecto de ley para extender ambos programas y un tercero conocido como Asistencia de Ajuste de Comercio (TAA, por su sigla en inglés), que ayuda a retener trabajadores que han perdido sus empleos debido a la competencia comercial.

El Gobierno del presidente Barack Obama apoya la extensión del ATPA y el GSP y ha estado trabajando con el Congreso con ese fin, dijo Nkenge Harmon, una portavoz de la oficina del representante comercial de Estados Unidos.

Es improbable que el Congreso deje caducar los programas permanentemente, incluso si no aprueba una extensión para el 31 de diciembre.

Sin embargo, el trabajo podría retrasarse en el 2011 por el tiempo que tomaría en enseñar a los nuevos miembros del Congreso sobre el tema.