Bogota.  Dos campos petroleros de Colombia operados por la estatal Ecopetrol y la canadiense Pacific Rubiales Energy aumentarán su producción actual en 100.000 barriles diarios con la entrada en funcionamiento de modernas instalaciones, informó este miércoles la primera firma.

Se trata del campo Rubiales, que subirá su producción en 70.000 barriles por día hasta 170.000 bpd y de Quifa, que con la nueva planta comenzará a producir 30.000 barriles por día.

"La importancia de la puesta en marcha de las instalaciones de producción radica en que el país incrementa su extracción de crudo en cerca de 100.000 barriles por día, que equivalen a más del 12% de la producción nacional", dijo un comunicado de Ecopetrol.

Colombia produce actualmente 777.000 bpd, la mayor parte a cargo de Ecopetrol.

El campo Rubiales está ubicado al oriente del departamento de Meta, en el municipio de Puerto Gaitán y en los contratos de asociación participan Ecopetrol, con el 57%, y Meta Petroleum, subsidiaria de Pacific Rubiales, con el 43%.

En Rubiales hay 105 pozos productores activos. La meta de perforación fijada para terminar el 2010 es alrededor de 158 pozos que permitirán aumentar los niveles de producción de crudo pesado.

El aumento de la producción del campo ha requerido inversiones de más de US$1.000 millones desde el 2007.

El campo Quifa también está ubicado en Puerto Gaitán y limita con el Campo Rubiales. En el contrato de asociación, Ecopetrol participa en un 40 por ciento de la producción y la operadora, Meta Petroleum, con el 60% restante.

El contrato de asociación Quifa tiene un área de exploración de 152.743 hectáreas y su plan de desarrollo prevé alcanzar una producción diaria promedio de 30.000 bpd en el 2011.

La mayor producción de crudo generada en Rubiales y Quifa será transportada por el Oleoducto de Los Llanos, ODL, que entró en operación el año pasado y que incrementará la capacidad de 160.000 barriles por día a 340.000 barriles por día en mayo de 2011.

Colombia, el cuarto productor de crudo de América Latina, experimenta un auge petrolero y en la inversión minera desde 2002 impulsada por una ofensiva militar respaldada por Estados Unidos contra la guerrilla de izquierda que permitió explorar regiones que antes controlaban los rebeldes.

El país, que en el pasado fue considerado como un Estado fallido sumido en un violento conflicto interno financiado por el narcotráfico, ha tenido un aumento de más de cinco veces en la inversión de extranjera directa en su sector petrolero por las mejores condiciones de seguridad.

El país recibió US$1.300 millones en inversión extranjera directa en el sector del petróleo en el primer semestre de 2010, de acuerdo con cifras del Banco Central.