A partir de las 07.00 horas (local) comenzó el Censo nacional en Argentina, el director técnico del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), Norberto Itzcovich, destacó que los encuestadores “ya tomaron contacto” con la ciudadanía y que “hay un inmenso interés” en los entrevistados, informa Clarín.

"Es un día de fiesta para nosotros", remarcó Iztcovich y, luego, anticipó que, "para el mediodía", el INDEC brindará "un panorama de lo más importante del día", en relación a la "cobertura territorial" de los encuestadores "en cada una de las provincias", consigna el mismo medio.

El Censo, décimo en la historia del país, tendrá un costo de 523 millones de pesos (US$132 millones), un 72% más de lo anunciado inicialmente.

Desde el punto de vista técnico, 650 mil censistas recorrerán las casas del país. Los ciudadanos tienen la obligación de responder y el derecho a reservarse su nombre.

El Censo busca lo que los especialistas denominan “información gruesa”. Es decir los grandes trazos que, después, servirán de base para realizar investigaciones más minuciosas.

Este año, con dos preguntas se sabrá el grado de alfabetización digital en Argentina. El censista sólo querrá saber si en la casa hay computadoras y quién sabe usarla. Esos datos servirán de base para otros estudios.

También se tendrá encuenta por primera vez, a las parejas gays, y se volverá a incluir a los afrodescendientes. Además, los datos permitirán armar un mapa de la población aborigen y de la discapacidad en todo el país, entre otros aspectos.