Santiago. decidió retirar las implicancias negativas de la clasificación “BBB+” asignada a los bonos de Compañía Sudamericana de Vapores, aunque mantuvo la categoría “En Observación”.

Este cambio se fundamenta en la decisión adoptada por el directorio de Vapores en su sesión del 8 de abril, en cuanto a dejar sin efecto la eventual enajenación de una parte del porcentaje que la empresa controla en la filial SAAM, operación que, según Humphreys, hubiese implicado un aumento en la volatilidad de los flujos de caja del emisor.

La venta de parte de SAAM dejó de ser necesaria considerando la entrada de Quiñenco a la propiedad de Vapores en calidad de co-controlador, elevándose además el monto del aumento de capital aprobado previamente desde US$500 millones a US$1.000 millones.

Con todo, en atención al momento que está experimentando el mercado mundial de transporte marítimo de contenedores, la clasificación se mantiene “En observación”, con el objeto de realizar una mejor apreciación de los cambios que se están materializando y que impactan directamente a la empresa.

Durante el primer trimestre de 2011, si bien Vapores obtuvo ingresos por US$1.522,6 millones, con un aumento de 36,9% respecto de igual lapso de 2010, el margen de explotación cayó desde US$15,3 millones hasta –US$126,6, producto de la baja en tarifas a consecuencia de una mayor competencia en el mercado y del aumento del precio del petróleo, que repercute en el costo del combustible bunker utilizado. La empresa se encuentra actualmente en un proceso de adquisición de naves, con el objetivo de reducir el pago correspondiente a arriendo de buques, para lo cual ha debido incrementar su nivel de deuda financiera, la que al 31 de marzo de 2011 llegaba a US$900,7 millones.