Santiago, Xinhua. El recién asumido director del Instituto Nacional de Estadísticas de Chile (INE), Juan Eduardo Coeymans, decidió suspender la difusión de las cifras del Censo 2012 hasta tener los resultados de una auditoría interna sobre el proceso, tras denuncias de irregularidades.

"El INE se compromete a hacer su máximo esfuerzo en avanzar en la transparencia de los procesos de generación de sus productos", dijo Coeymans en un comunicado.

El organismo se compromete a "reforzar todos los mecanismos de validación, para así asegurar el cumplimiento de los más altos estándares internacionales".

De acuerdo con un artículo publicado por la revista electrónica local "Ciper", el INE presentó la cifra de 16,6 millones de personas encuestadas en el Censo 2012, lo cual difiere de los 15,8 millones que en realidad fueron consultados.

El cálculo final debió ser presentado como proyección, estimaron expertos.

Los cuestionamientos se suman a las dudas planteadas por algunos operadores de mercado sobre las cifras de inflación oficiales, puestas en duda por la Asociación de Bancos debido a la metodología utilizada.

Las denuncias llevaron a la renuncia al cargo del anterior titular del INE, Francisco Labbé, con fuertes críticas de la oposición de centro izquierda, que incluso amenazó con evaluar una Acusación Constitucional al ministro de Economía Pablo Longueira, renunciado recientemente para asumir como precandidato presidencial del oficialismo.