Pekin. El viceprimer ministro chino, Li Keqiang, dijo este viernes al ministro de Energía iraní en su visita a Pekín que mantendrán la cooperación con Teherán en los proyectos existentes, después de que Estados Unidos hiciera un llamado a Pekín a respetar las sanciones.

"Irán es un importante socio comercial de China en Asia occidental y el norte de Africa y uno de los principales proveedores de petróleo del país. La cooperación bilateral económica y comercial ha tenido resultados fructíferos", dijo Li al ministro Massoud Mirkazemi, según lo parafraseó la televisión estatal.

"China está dispuesta a trabajar duro con Irán, continuar impulsando una confianza política mutua y mantener la comunicación, el diálogo y la coordinación en asuntos internacionales importantes, para mantener la paz regional y global, la estabilidad y la prosperidad", agregó Li.

"El punto clave es impulsar de manera sólida los proyectos de cooperación existentes, para asegurarse de que se lleven a cabo sin problemas, para profundizar el programa de cooperación bilateral y promover el continuo desarrollo de las relaciones bilaterales", declaró.

En su noticiero principal de la noche, la televisión estatal mostró imágenes de la reunión, que se llevó a cabo en la sede del Partido Comunista en el centro de Pekín.

Mirkazemi dijo que espera que "ambas partes creen las condiciones para impulsar los proyectos existentes", dijo el breve reporte, sin dar detalles.

El ministro, que no hizo declaraciones públicas, se encuentra en Pekín para sostener conversaciones con los ejecutivos chinos de energía.

China ya dejó atrás la presión estadounidense sobre sus negocios y comercio de petróleo con Irán en comentarios publicados a principios de esta semana, diciendo que las relaciones del comercio chino con Irán no deben ser criticadas.

El Gobierno respondió a tales comentarios a través de Robert Einhorn, asesor especial del departamento de no proliferación y control de armas de Estados Unidos, quien dijo el lunes que China debe observar las sanciones contra Irán, destinadas a reducir sus ambiciones nucleares.

Gobiernos occidentales han presionado a China para que afloje sus relaciones económicas y de energía con el sancionado país, lo cual ven como un blindaje para Irán frente a la presión internacional.

Irán es el principal proveedor de crudo de China, el segundo consumidor de petróleo más grande del mundo después de Estados Unidos.

Estados Unidos ha instado a China a buscar otros proveedores, pero China condena las sanciones unilaterales de Estados Unidos y la Unión Europea dirigidas al sector energético de Irán.

China ha respaldado las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que presionan a Irán a abandonar sus actividades nucleares, que los gobiernos occidentales dicen que están dirigidas a fabricar armas nucleares. Teherán lo niega.

En el primer semestre del 2010, Irán quedó como el tercer proveedor más grande de China con la entrega de 9 millones de toneladas de petróleo, quedando detrás de Arabia Saudita y Angola, según datos aduaneros de China.