El Consejo de Estado (Ejecutivo) de China anunció hoy nuevas regulaciones para reducir las limitaciones de acceso de los bancos extranjeros al mercado nacional, que entrarán en vigor el 1 de enero, informó la agencia oficial Xinhua.

Una de las principales novedades es la eliminación del requisito que exigía a los bancos foráneos transferir una determinada cantidad de fondos de la empresa matriz a su filial china para poder establecerse en el país asiático.

Hasta ahora, una entidad extranjera debía destinar al menos 100 millones de yuanes (unos 16,4 millones de dólares, o 13,1 millones de euros).

Al mismo tiempo, se facilitarán los trámites para inyectar capitales desde las firmas matrices a sus sucursales en China, al ser tratadas como inversión foránea directa, acabando con procesos de aprobación que antes complicaban esta transacción.

"La enmienda busca reducir las barreras que los bancos extranjeros tienen a la hora de abrir filiales en China y hacer negocio en el país", destacó el investigador de la Academia China de Ciencias Zeng Gang, citado por la agencia Xinhua.