Roma. Las sólidas cifras de producción industrial de las tres principales economías de la zona euro en mayo apuntan a una consolidación del repunte y a un firme crecimiento en el segundo trimestre, aunque analistas advirtieron que la recuperación podría enfriarse en el segundo semestre.

En Italia, la tercera economía más grande de la zona euro, la producción creció 1% en mayo respecto al mes anterior, según datos del viernes, la quinta alza consecutiva, que superó ampliamente las estimaciones del mercado de un aumento del 0,5%.

Tal cifra fue seguida por un dato aún más impresionante de Francia, cuya producción saltó 1,7%, ayudada por un clima cálido que elevó la demanda por electricidad.

En tanto, la mayor potencia industrial de Europa, Alemania, había informado el jueves de un incremento del 2,6%.

Las cifras superaron fácilmente las expectativas en los tres países, que juntos representan más de dos tercios de la producción de la zona euro, y anticiparon un fuerte número en el dato agregado que se publicará el miércoles.

"Probablemente, veremos un alza de la zona euro de entre 1% y 1,5%, lo que apunta a un segundo trimestre muy sólido tanto en producción industrial como en Producto Interno Bruto (PIB)", dijo el analista de Unicredit Marco Valli.

Sin embargo, Valli advirtió que el ritmo actual de actividad estaba siendo impulsado por las empresas que rápidamente reforzaron sus agotados inventarios y por un sólido repunte en la construcción, dos factores que se espera que disminuyan.

Thorsten Polleit de Barclays Capital Research fue igualmente cauto. "Hay unos pocos indicadores que sugieren que está en marcha una recuperación cíclica, pero que eso apunte a una recuperación auto-sustentable es otra cosa", dijo.

"Las economías están todavía siendo fuertemente influenciadas por las políticas fiscales y monetarias extraordinarias que están actuando hasta ahora y por tanto creo que sería demasiado pronto para proclamar una recuperación real", agregó.

Ambos analistas estiman que el PIB de la zona euro habría crecido en torno al 0,6% en el segundo trimestre, tras 0,2% entre enero y marzo, pero Valli augura que esas tasas se desacelerarían a entre 0,2% y 0,3% en el segundo semestre.

Recortes de gasto.  Varios gobiernos de Europa están embarcados en estrictos programas de austeridad fiscal para limitar sus deudas, que se dispararon durante la crisis financiera mundial, un proceso que muchos analistas creen que inevitablemente amenazará al crecimiento.

Pero el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, está en desacuerdo. Rechazó las advertencias de que los drásticos y simultáneos recortes presupuestarios planeados por los gobiernos de la zona euro pudiesen enviar al bloque de 16 países de vuelta a la recesión.

En el BCE "estamos completamente en contra de la opinión de que reducir el gasto público entorpecerá el crecimiento económico", afirmó Trichet el viernes en una conferencia de consejeros del BCE organizada por el Centro de Estudios Financieros de la Universidad Goethe de Fráncfort.

"Las medidas de consolidación ayudarán a convertir el actual repunte en un crecimiento sostenido", agregó.

Las autoridades económicas estadounidenses han llamado a continuar con las políticas de estímulo para mantener la velocidad de la recuperación global.

Mientras la producción de Francia en mayo estuvo fuertemente influida por un incremento del sector energético, ya que las altas temperaturas dispararon el consumo de aire acondicionado, en Italia la producción creció de manera generalizada.

La producción de bienes de consumo aumentó 1,9%, la mayor alza desde agosto del año pasado, mientras que la de bienes de inversión subió 1,5%.

Sobre una base ajustada por días trabajados y en la comparación interanual, la producción de mayo se elevó 7,3%, ampliamente en línea con el alza anual de 7,5% de abril.

En Francia, la producción en los tres meses a mayo creció 8% comparado con igual periodo de 2009.