El ministerio de Comercio (MinCit) colombiano informó que, pese a las negociaciones que vino adelantado con funcionarios estadounidenses en los últimos meses, no se logró la exclusión de los aranceles del 25% al acero y del 10% al aluminio.

Por lo que Colombia hace parte de la lista de 28 naciones que tendrán que pagar, desde este viernes 1 de junio, los nuevos aranceles. Un grupo de países en el que se encuentran potencias como China, la Unión Europea, México y Canadá. 

Se trata de una medida que afecta a un sector colombiano que venía presentando buenas cifras. De acuerdo con el DANE, tan solo en 2017 Colombia exportó a Estados Unidos más de US$213 millones en metales y sus manufacturas (con un crecimiento del 5,7 %) y otros US$33 millones (creciendo 30 %) en el rubro de fundición de hierro y acero.

Es por esto que Tulio Zuluaga, presidente la Asociación del Sector Automotor y Sus partes (Asopartes), alertó que Estados Unidos representa cerca del 30 % de las exportaciones colombianas de autopartes, pero con los nuevos aranceles ese porcentaje se reduciría al 5 %.

Asimismo, otro tema preocupante es que los nuevos aranceles implican que millones de toneladas de acero, que no pueden costear su entrada a EE.UU., van a buscar nuevos destinos, y Colombia sería uno de los destinos que podrían recibir ese material.

La Andi ha venido advirtiendo que solo por la restricción que tendría China, habría 12,5 millones de toneladas que buscarían como fuera un nuevo destino como Colombia. Esa cantidad de acero es más de 6,6 veces la producción nacional, lo que pondría en serias dificultades al sector metalmecánico que genera más de 90.000 empleos.

El MinCit indicó que “El diálogo con la administración Trump no está cerrado. Seguiremos gestionado la exclusión de nuestros productos de las medidas arancelarias. Finalmente, continuamos monitoreando las importaciones de acero y aluminio al país y aplicando medidas y monitoreos para evitar el contrabando técnico de estos productos. Estamos preparados para minimizar los impactos de fenómenos como la desviación de comercio de grandes exportadores de otros países afectados por esta decisión”.