Bogota. Colombia anunció este miércoles medidas para contener la fuerte apreciación del peso, entre ellas el pago en el exterior de dividendos por US$1.400 millones de su empresa Ecopetrol.

En medio de presiones para contener el alza de la moneda, de más de 13% en lo que va del 2010, el gobierno también presentará al Congreso dos proyectos de ley para eliminar desde el 2011 la deducción impositiva de la que disfrutaban todas las empresas y que alentó en los últimos años a la inversión privada nacional y extranjera.

"El primer anuncio es que Ecopetrol, el gobierno nacional y el ministerio de Hacienda han llegado a un acuerdo para que dos pagos de dividendos en dólares se hagan en el exterior, para que no se paguen en el mercado local, por US$1.400 millones", dijo a periodistas el ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry,

El ministerio de Hacienda es el mayor accionista de Ecopetrol, con un 89,9% de la propiedad, y es en esa proporción en la que recibe los dividendos por las ganancias que genera de la petrolera.

Los anuncios se producen en la misma semana en que empresarios clamaron al Banco Central comprar casi US$10.000 millones en el mercado para acumular más reservas internacionales y así contener el ascenso del peso colombiano, que ha tocado su más alto nivel en dos años golpeando a pequeñas y medianas empresas exportadoras.

Pero Echeverry no mencionó si habían analizado controles al ingreso de capitales o mayores compras de dólares en el mercado, consideradas por analistas como medidas contundentes para inducir una rápida caída de la moneda.

Aunque planteó la iniciativa de cerrar la elusión fiscal que se presenta al impuesto a las transacciones financieras en pagos realizados en intermediarios y en los corredores de bolsa.

Las medidas buscan generar más ahorro fiscal en medio de la fuerte alza de la moneda colombiana.

Las medidas se complementan con otras de corto plazo que está estudiando Colombia, que incluyen una reducción de aranceles a las materias primas, la eliminación de una sobretasa impositiva al consumo de energía para las industrias y una reforma que disminuya los elevados costos laborales.

Analistas y el propio Banco Central han sugerido al gobierno solucionar cuanto antes su problema estructural fiscal, lo cual es uno de los mayores incentivos para la fuerte entrada de dólares a la economía.