Buenos Aires. La presidenta de Argentina rubricará la próxima semana en Pekín millonarios acuerdos para promover inversiones chinas en energía, minería, transporte y ganadería, durante una visita que se espera sirva también para avanzar en la solución de una disputa comercial bilateral.

Unos 80 empresarios argentinos acompañarán a Pekín a la presidenta Cristina Fernández, quien partirá el viernes para entrevistarse el próximo martes con su colega Hu Jintao.

La relación comercial con China es vital para la economía de Argentina, que tiene en el mercado del país asiático el tercer mayor destino para sus exportaciones, con un intercambio bilateral que llegó a los US$13.000 millones en 2008.

Antes del viaje, el embajador chino en Buenos Aires dijo que confiaba en un avance de las gestiones para abrir el mercado del país asiático a las exportaciones argentinas de carne vacuna.

El canciller de Argentina, Héctor Timerman, indicó que los acuerdos por firmarse podrían representar unos US$10.000 millones en inversión y comercio, sin dar más precisiones.

"Va a ser un extraordinario viaje donde se van a firmar contratos por US$10.000 millones de comercio. Es un viaje que nosotros realmente vemos que va a hacer de China y la Argentina dos socios importantísimos, no sólo para temas comerciales sino también políticos", dijo Timerman.

Fernández inaugurará en Pekín un seminario sobre oportunidades de negocios entre Argentina y China, y posteriormente viajará a Shanghai, donde mantendrá contactos con líderes empresariales chinos, además de visitar la exposición de esa ciudad.

Áreas. Ernesto Fernández Taboada, director ejecutivo de la Cámara de Comercio Argentina-China, dijo a Reuters que el país sudamericano estudia adquirir "material ferroviario cero kilómetro" chino por US$1.200 millones, que destinaría a la modernización de servicios de carga y pasajeros.

El empresario agregó que otro de los temas que encarará Fernández en el viaje es "solucionar el conflicto del aceite de soja".

El país sudamericano, el mayor proveedor global de aceite de soja, mantiene una disputa por trabas a sus exportaciones del derivado a China, principal comprador de ese producto.

Las trabas de China surgieron después de que Argentina impusiera restricciones a la importación de bienes industriales de origen chino.

En 2009, las ventas del complejo sojero argentino representaron US$16.199 millones y las exportaciones de aceite de la oleaginosa a China fueron de alrededor de US$1.400 millones.

Pero además de intentar levantar las trabas al aceite de soja argentino, la presidenta Fernández buscará dar impulso a la apertura del mercado chino para las carnes vacunas del país, y también a embriones bovinos.

"El interés nuestro no está puesto solamente en carnes (...), sino la venta de embriones vacunos", dijo Fernández Taboada, al explicar que el movimiento apunta a participar de planes oficiales chinos para mejoras en el rodeo bovino.

El empresario reveló que la presidenta Fernández firmaría también convenios mineros y petroleros que permitirían a empresas chinas realizar inversiones en compañías locales, apuntando a participar en la extracción de crudo, litio, cobre, plata y oro.

Argentina es el cuarto destino de la inversión china en América Latina, detrás de Brasil, México y Chile. La región representa 6% del comercio exterior chino.