Eleconomista.com.mx. Cuando Airbnb anunció su llegada oficial a México en mayo del 2013, buscaba fortalecer su oferta de espacios para alojar a más usuarios internacionales en el país. Ante el crecimiento que ha tenido la plataforma en estos meses, su directiva considera que el mercado mexicano está listo para crecer su presencia con su modelo de consumo colaborativo.

En Airbnb los dueños de una propiedad pueden rentar en línea a los viajeros sus espacios extras, como habitaciones, departamentos, casas, a un precio más asequible que en hoteles. Ahora la plataforma buscará que más mexicanos la utilicen como su opción de hospedaje en sus viajes dentro del país.

“México tiene una particularidad que el 90% del mercado turístico es doméstico. Entonces tenemos que captar ese mercado porque al final la demanda que viene a México es internacional más que nada por la mayor penetración de Airbnb en Unidos y Europa, que tienen mucha demanda en México. Si somos capaces de captar el mercado doméstico, la comunidad de Airbnb puede crecer mucho en México”, dijo Jordi Torres Mallol, director de Airbnb para Latinoamérica.

Los cálculos de la firma es que del cierre del 2012 al cierre del 2013, México creció un 400%, nivel que considera como “natural”, al ser un modelo basado en la confianza de los usuarios.

“Es un mercado emergente. México como ciudad tiene 800 propiedades (en Airbnb). México como país tiene entre 5,000 y 6,000 propiedades. Nueva York tiene casi 30,000. Es un modelo que rápidamente está siendo adoptado ya sea por penetración a internet y en Latinoamérica es una de las regiones que queremos potenciar”, afirmó durante una entrevista de visita a México.

Airbnb tiene en la mira la ciudad de México, Cancún, Playa del Carmen y Cabo San Lucas como los principales centros turísticos para impulsar en Airbnb en el país. Posteriormente extenderán la estrategia a otras ciudades aunque Jordi Torres Mallol asegura que el crecimiento de la oferta en el país se ha dado de forma natural.

“Nosotros nos damos cuenta en septiembre del potencial del mercado en México. Tiene un potencial de US$120,000 millones pues te das cuenta del tamaño relativo de Airbnb en este pastel y percibes el potencial”, agregó.

A nivel mundial, Airbnb ya dado alojamiento a 10 millones de huéspedes en 34,000 países de 192 países.

Los modelos colaborativos han enfrentado resistencias alrededor del mundo. Airbnb particularmente se ha enfrentado al gobierno y al sector hotelero de Nueva York al considerarlo como competencia injusta al no pagar la misma tributación que los negocios tradicionales de la hospitalidad.

Pero en México es distinto: no han tenido problemas con autoridades ni con la industria turística. Al contrario, el directivo asegura que están en reuniones con las autoridades para buscar cómo Airbnb puede apoyar al desarrollo del turismo en el país.

Torres Mallol considera además que la plataforma de Airbnb va incluso acorde al perfil de las personas en recibir con amabilidad a los visitantes y huéspedes.

“La sociedad mexicana es acogedora y encaja con el modelo de abrir las puertas de su casa. Obtiene además un valor y contribuye a un mejor estilo de vida, a mejorar la sociedad y la forma en que convive la comunidad”, consideró.

El desafío está en evangelizar a la sociedad para que se sume y obtenga los beneficios de una economía colaborativa, a la par que aumenta la penetración de las tecnologías de la información en el país y que permite el desarrollo de negocios basados en plataformas digitales.

“Como modelo nuevo siempre llegas a un espacio que no estaba ocupado, y tenemos que asegurarnos que es un modelo transparente y sólido. Lo que se pretende que cuando el modelo crezca y cuando haya 80,000 haya una regulación transparente que permita la experiencia del modelo y que la gente esté convencida de que estamos operando dentro de la legalidad”, consideró.

Jordi Torres Mallol es optimista en el crecimiento del mercado mexicano al ser uno de los líderes en la región, tanto del lado de negocio como en la experiencia de los usuarios. El directivo, nacido en Barcelona, lo ha vivido en carne propia.

Desde septiembre que se formó el equipo exclusivo para el crecimiento de Airbnb América Latina, Torres Mallol ha vivido en alojamientos de los anfitriones miembros de Airbnb, y asegura que “pasar cada dos o tres días en la casa de alguien ha sido gratificante y me permite estar cerca de la comunidad”.

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