Ciudad de México. América Latina expresó esta semana su preocupación por la decisión del mandatario estadounidense, Donald Trump, de imponer aranceles a las importaciones de acero y aluminio del 25% y 10%, respectivamente.

El pasado 8 de marzo, al firmar las órdenes para los aranceles, el presidente norteamericano justificó la medida a cuestiones de seguridad nacional.

Los aranceles entrarán en vigor en 15 días a partir de la fecha de la firma y en un principio quedarán exentos Canadá y México durante la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Brasil, el segundo mayor exportador de acero a Estados Unidos, después de Canadá, y el primero en ventas al mercado estadounidense de acero semiacabado, materia prima para productos laminados, señaló este miércoles que buscará hablar con las autoridades norteamericanas para evitar la medida.

En caso de que no haya reversión, Brasil pretende acudir con una representación a la Organización Mundial del Comercio (OMC) junto a otros países afectados, dijo el presidente Temer.

El presidente brasileño, Michel Temer, afirmó que pretende llamar por teléfono a su homólogo estadounidense para hablar sobre el impuesto anunciado a las importaciones de acero y aluminio.

Temer expresó durante la apertura del Foro Económico Mundial para América Latina, en Sao Paulo, que lo anunciado por Trump afecta a los exportadores brasileños.

Sostuvo que la cuestión será tratada con mucho cuidado, dado que Estados Unidos es el segundo mayor socio comercial de Brasil, después de China.

Según el presidente brasileño, el gobierno del país sudamericano trabajará en dos frentes para intentar revertir la decisión.

Primero, el gobierno de Brasil espera que las empresas brasileñas accionen al Congreso estadounidense para impedir la decisión.

 

Pero en caso de que no haya reversión, Brasil pretende acudir con una representación a la Organización Mundial del Comercio (OMC) junto a otros países afectados.

A su vez, el canciller brasileño, Aloysio Nunes, ya pidió reunirse con el secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, para discutir la decisión.

En 2017, la industria brasileña facturó US$2.600 millones por la venta de 4,7 millones de toneladas de acero al país del norte, según datos oficiales.

En tanto, el director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Roberto Azevedo, dijo este lunes que la decisión de Estados Unidos de imponer aranceles al acero y al aluminio genera tensión con "una escalada difícil de revertir".

"Esta escalada, que yo digo que tiene efecto dominó, es una escalada difícil de revertir. Una vez que entras por este camino de represalias recíprocas, sabes cuándo empiezas, sabes cómo comienza, pero no sabes ni cómo ni cuándo consigues parar este proceso", dijo Azevedo a periodistas en la capital brasileña.

El director general de la OMC estuvo en Brasil para participar en el Foro Económico Mundial para América Latina, que se celebró del martes al jueves en Sao Paulo.

Por su parte, el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), José Angel Gurría, dijo que la creciente ola de proteccionismo pone en duda la "sabiduría convencional" referida a que los países requieren de otros socios para fortalecer sus capacidades internas.

En la inauguración del Foro OCDE México 2018, que se llevó a cabo este lunes, Gurría dijo que los países se vuelven más vulnerables cuando sus socios comerciales difieren en sus convicciones.

 

"El problema hoy es que la creciente ola de proteccionismo, populismo y nacionalismo excluyentes ponen en duda esta sabiduría convencional", dijo el ex canciller mexicano en su presentación.

"Debemos también aprovechar al máximo el apoyo de otros mercados, de otros inversionistas, de otros científicos, de otras tecnologías para complementar las nuestras", agregó.

Para especialistas argentinos consultados por Xinhua, la aplicación de aranceles afectará con fuerza al menos a 10 países, sin estar exenta Argentina.

Sostuvieron que la economía del país sudamericano tendría pérdidas de ingresos importantes a pesar de ser un incipiente exportador de estos materiales.

El doctor en economía, Mariano Féliz, expresó que la medida que Washington prevé aplicar tiene además consecuencias indirectas.

Entre estas consecuencias está "la reducción en empleo e ingresos", así como en "la demanda de insumos y maquinarias para dos industrias con peso significativo".

El también integrante del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) expuso que "a la pérdida de exportaciones argentinas a los Estados Unidos se suma el impacto provocado por el aumento de la competencia global en esas ramas".

Los impuestos planteados por Estados Unidos perjudicarían además a la industria argentina de tubos de acero para uso petrolero, así como a productos primarios de aluminio, que juntos representan para Argentina ingresos superiores a los US$720 millones anuales.

La Cámara Argentina del Acero, que reúne al menos a seis de las industrias más importantes del país sudamericano, ha expresado su descontento con la decisión del gobierno de Estados Unidos.  

La organización apoya también las gestiones que lleva a cabo el gobierno para que se exente a Argentina de dichos impuestos.

 

En la actualidad, el 0,6% de las importaciones de acero por parte de Estados Unidos proviene de Argentina, así como el 2,3% de las compras de aluminio, según la cancillería argentina.

El coordinador del Departamento de Economía del Centro Cultural de la Cooperación, el economista Martín Burgos, expresó que Trump toma medidas proteccionistas "porque construyó su programa electoral con tales propuestas".

"Es difícil pensar en soluciones positivas para la Argentina, luego de los antecedentes del limón y el biodiésel. Más bien parece ser un vuelco en la política comercial estadounidense a la cual hay que adaptarse", manifestó Burgos.

Para ambos economistas, Estados Unidos difícilmente puede ceder ante presiones eventuales de otros países, aunque éstas incluyan a la propia Unión Europea que forma parte del Grupo de los 20 (G20).

Se prevé que el tema de los aranceles al acero y al aluminio sea abordado en la reunión de ministros de Finanzas y presidentes de Bancos Centrales del G20, a efectuarse la próxima semana en Buenos Aires.