Buenos Aires, EFE. El gobierno de Argentina flexibilizó la importación de algunos alimentos que comercializan los supermercados con los que ha renovado un acuerdo para mantener congelados los precios, informaron fuentes oficiales.

Las importaciones, fuertemente reguladas en Argentina, comenzaron a liberarse para alimentos y bebidas tipo "premium", destinados al segmento de consumidores de mayor poder adquisitivo.

Según informó el gobierno en su sitio web, los productos autorizados a ingresar son lácteos, embutidos, fideos, galletas, sopas, aderezos, conservas, vinos, cervezas, refrescos y bebidas espumosas.

"Las próximas liberalizaciones de importaciones podrían avanzar en arroces, azúcar, aguas minerales y productos de mediano valor", dijo el gobierno.

La autorización fue acordada con tres grandes cadenas de supermercados, la francesa Carrefour, la chilena Cencosud y la estadounidense Walmart.

El acuerdo para permitir estas importaciones, alegó el Gobierno, busca "controlar la inflación y mantener la rentabilidad de los supermercados garantizando, a su vez, continuar con el congelamiento de precios".

Hace dos semanas, la presidenta argentina, Cristina Fernández, había dicho que analizaba liberar algunas importaciones para promover la competencia de precios.

"Si es necesario tomar medidas y hacer una apertura de determinados productos porque quienes los venden hacen ejercicio monopólico, veremos si no hacemos más flexible la importación", dijo la mandataria el 21 de marzo.

La semana pasada el Gobierno argentino prorrogó por sesenta días, hasta finales de mayo, un acuerdo firmado hace dos meses con supermercados y cadenas de venta de electrodomésticos para mantener congelados los precios de los productos.

Según los últimos datos oficiales disponibles, los precios al consumidor en Argentina subieron en febrero pasado un 0,5% respecto de enero y un 10,8% frente al segundo mes de 2012.

Las estadísticas oficiales de inflación han sido fuertemente cuestionadas en Argentina y fuera del país desde enero de 2007, cuando se introdujeron cambios metodológicos en la medición.

Según el índice de inflación que todos los meses difunden diputados de la oposición con base en cálculos de consultoras privadas, los precios al consumidor aumentaron un 1,65% en febrero, lo que significa que han acumulado un aumento del 22,75% en doce meses.

De acuerdo a los datos oficiales, la inflación fue el año pasado del 10,8%, mientras que para las consultoras privadas fue del 25,6%.

Para 2013, el Gobierno prevé que la inflación sea del 11,2%, aunque las proyecciones privadas hablan de un avance de los precios al consumidor cercano al 28%.