Buenos Aires. Argentina impuso medidas antidumping a las procesadoras de alimentos eléctricas procedentes de Brasil y de China, y a algunos productos textiles del país asiático, informó este jueves el gobierno.

Recientes medidas similares generaron roces con Brasil, principal socio comercial de Argentina en el bloque aduanero Mercosur, y con China, que a fines de marzo dejó de importar aceite de soja de origen argentino.

Las medidas encarecerán el ingreso al país de tales productos, con el fin de proteger a la industria local.

Una primera resolución publicada en el Boletín Oficial y que tendrá una duración de cinco años a partir del 8 de julio pasado, establece aranceles antidumping de 24% para las multiprocesadoras procedentes de Brasil, mientras que para esos artículos de origen chino serán de 202,79%.

La segunda resolución afecta a los tejidos para cortinas procedentes de China con filamentos de poliéster superior o igual a 85%, a los que se les aplicará por cinco años un valor mínimo de exportación FOB definitivo de 17,6 dólares por kilogramo.

Pero la investigación de la Comisión Nacional de Comercio Exterior (CNCE) halló que la importación de ese mismo tipo de textil desde Brasil "no causa daños importante ni constituye una amenaza de daño importante a la rama de producción nacional para la producción local".

Argentina y China mantienen una disputa comercial luego de que Pekín impuso restricciones a la importación de aceite de soja del principal exportador mundial del derivado, en una aparente respuesta a las trabas argentinas al ingreso de bienes industriales chinos.

Las restricciones argentinas sobre bienes que se confeccionan a nivel local están destinadas a proteger al mercado laboral y aumentar la producción interna.

Sin embargo, su aplicación ha generado quejas de países de la Unión Europea y de Brasil, principal destino de las exportaciones argentinas.