La Argentina estaría armando una nueva “estrategia” con el fin de copar la hidrovía contra los intereses paraguayos. Para ello busca utilizar una reunión del Mercosur, a celebrarse en Asunción la próxima semana, bajo la “articulación” de grupos sindicales del vecino país.

Los grupos sindicales argentinos dominados por Hugo Moyano y Omar Suárez, avalados por autoridades porteñas, articulan una estrategia para modificar la agenda de dicha reunión e introducir el tema “Asimetrías laborales en la Hidrovía”, que sería el nuevo contexto donde desarrollarán la nueva variante del bloqueo al comercio exterior del Paraguay que utilizaron el año pasado, según fuentes del sector naviero paraguayo.

Lo más grave de la cuestión, según la denuncia, es que los argentinos estarían a punto de utilizar a autoridades paraguayas para plasmar sus intenciones.

En ese sentido, previo a la reunión del Mercosur, el ministro de Justicia y Trabajo, Humberto Blasco, se reuniría el martes 3 de mayo en Buenos Aires con su par argentino, Carlos Tomada, ocasión en la cual este, siguiendo la imposición de Hugo Moyano, “analizará” con Blasco la introducción de este tema en la agenda del Mercosur, y posiblemente presionaría para el reconocimiento legal del Sindicato de Obreros Marítimos del Paraguay (Somupa).

Se teme que Blasco sea “un idiota útil” en poder de los argentinos en el despliegue de la estrategia de estos. De igual manera, se menciona al nuevo embajador paraguayo en la Argentina, Gabriel Enciso, como un hombre al servicio de los intereses argentinos, y como un elemento táctico en el tema de la hegemonía que pretende detentar la Argentina en el transporte por la hidrovía.

El nuevo tema en la agenda del Mercosur que pretenden introducir los sindicalistas del vecino país tras una reunión realizada en el Ministerio de Economía en Buenos Aires está en el punto 8.1, y se titula “Asimetrías laborales en el Mercosur”.

Chantaje

Este tema, de cuya imposición se ufana la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), sería el nuevo factor fundamental para que Argentina chantajee a las empresas procedentes de ese país y que hoy operan con bandera paraguaya en la hidrovía. Estas empresas, que conforman alrededor del 80% de la flota con bandera paraguaya en la hidrovía Paraguay-Paraná, contribuyen a hacer que nuestro país hoy tenga preeminencia en la región para la seguridad de nuestro comercio exterior, dada nuestra carencia de costas marítimas.

La CATT, en un documento emitido, dejó constancia de su apoyo a la iniciativa plasmada en la reunión en el Ministerio de Economía argentino, señalando al respecto que ya el SGT5 Transporte del Mercosur en su momento había analizado “Asimetrías laborales en el transporte automotor del Mercosur”, situación que una vez aprobada como tema fue trasladada al SGT Nº 10 “Relaciones laborales empleo y seguridad social del Mercosur”. Agrega que “se puso de manifiesto la necesidad de que el Grupo común, autoridad superior gubernamental del Mercosur, tome las medidas conducentes que permitan la aprobación del “Convenio del transporte por agua del Mercosur”.

Trampa

Cabe recordar que el año pasado el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), de la Argentina, como presunto brazo ejecutor del propio gobierno argentino, había boicoteado el comercio exterior paraguayo con el pretexto de que se estaba apoyando unas supuestas reivindicaciones laborales de “compañeros trabajadores fluviales y marítimos paraguayos”, que jamás existieron, según los armadores paraguayos.

Se presume que aquello representó, en realidad, un acto de chantaje para que los navieros argentinos volvieran a utilizar la bandera de su país, abandonando el pabellón paraguayo, con lo cual los argentinos plantarían su enseña en la hidrovía, con todas las desventajas que eso podría significar para nuestro país.