La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, concluyó este jueves su gira europea convencida de haber logrado los objetivos de atraer nuevos capitales hacia su país, obtener el respaldo internacional a sus reformas y lograr el apoyo de Madrid y Berlín a la ampliación del acuerdo con la UE.

Bachelet declaró este jueves que se marcha de España "con la impresión optimista de que ha sido una visita de Estado extraordinariamente fructífera que permitirá profundizar aún más las relaciones entre los dos países".

Opinión coincidente con la del presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, quien señaló que "las relaciones entre los países son excelentes" y enfatizó que "Chile contará siempre con el apoyo de España".

Tras sostener una reunión de dos horas en el Palacio de la Moncloa, sede del Ejecutivo español, los dos gobernantes suscribieron seis acuerdos sectoriales en diversas materias en el marco de esta visita de Estado, la primera que tiene lugar en el reinado de Felipe VI y también la primera de Michelle Bachellet desde su reelección como presidenta de Chile.

Los acuerdos se refieren a la lucha contra el terrorismo y la delincuencia, el intercambio de personal diplomático, la movilidad de talentos, la renovación de la cooperación bilateral al desarrollo y el deporte.

Los dos gobernantes analizaron las relaciones económicas entre ambos países, "que presentan un amplio potencial de crecimiento y diversificación.

Y coincidieron en que Chile ofrece un entorno de estabilidad macroeconómica y de seguridad muy atractivo para la inversión, lo cual explica el creciente interés de las empresas españolas en el país sudamericano.

Previamente, en un foro empresarial organizado por el diario "El País", Michelle Bachelet se había referido a la inversión de la empresa española Gas Natural Fenosa de 3.300 millones de dólares como ejemplo de las oportunidades que las empresas españolas pueden encontrar en su país.

Rajoy aseguró a Bachelet que la aspiración chilena de actualizar el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea cuenta con "todo el apoyo de España", en línea con el respaldo dado por la canciller alemana, Angela Merkel el pasado lunes en Berlín, al comienzo de esta gira.

Y dado que ambos países se sentarán juntos el año que viene en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas como miembros no permanentes, los dos mandatarios acordaron estrechar su colaboración sobre los problemas de la agenda internacional que constituyen una amenaza a la paz y la seguridad mundial.

Además, el Gobierno chileno contará con el apoyo de Madrid para desarticular los grupúsculos violentos que en los últimos meses han protagonizado acciones terroristas en Santiago y otras capitales del país.

Para ello, el ministro del Interior de España, Jorge Fernández, viajará en próximas fechas a Santiago con el objetivo de asesorar al Gobierno de Bachelet en la lucha antiterrorista, según anunció Rajoy.

Al igual que sucedió este miércoles, un grupo de destacados empresarios españoles expresaron hoy su sintonía con las políticas públicas del Gobierno de Chile, un país que consideran el mejor de América Latina para hacer negocios, por su apertura económica, su estabilidad política y la certidumbre jurídica que propician las inversiones.

En oposición a los temores manifestados por los hombres de negocios chilenos sobre una eventual fuga de inversiones foráneas, sus homólogos españoles elogiaron las políticas públicas y la agenda de cambios que impulsa Bachelet.

"A veces las cosas se ven de manera diferente estando dentro o fuera", comentó Bachelet, para quien es "decisiva" la opinión de los empresarios extranjeros, puesto que "son ellos son quienes evalúan y deciden si un país tiene las mejores condiciones para invertir o no".

En su última jornada en España, la mandataria chilena también intervino en una sesión conjunta del Congreso y el Senado españoles durante la cual se refirió al malestar que los ciudadanos de ambos países vienen expresando en los últimos tiempos por la exclusión social a la que se ven sometidos.

Bachelet puso fin a su agenda en España con una recepción que ofreció en honor de los reyes de España en el Palacio de El Pardo, donde se alojó durante su visita de Estado.