Excelsior.com.mx El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, advirtió que el poderío de los cárteles que se extiende hacia Centroamérica amenaza la relación bilateral entre el gobierno de su país y México.

En conferencia de prensa, tras finalizar la Cumbre de Líderes de América del Norte, donde participaron el presidente Felipe Calderón y el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, Obama dijo que la región debe actuar como bloque frente al narcotráfico.

En su oportunidad, Calderón insistió en que el objetivo del mandatario estadunidense, de lograr la paz en la región, no será posible mientras continúe el tráfico de armas hacia México, incluyendo las enviadas en operativos policiales.

A su vez, el premier Stephen Harper coincidió con sus homólogos en que se deben reforzar las acciones contra la delincuencia organizada. “Si las redes criminales operan a escala transnacional, es importante que la respuesta también sea transnacional”.

Narco controla economías: EE.UU. Los cárteles amenazan la relación de la Unión Americana con los países de la región, advierte el mandatario de Estados Unidos

El poder de los cárteles del narcotráfico se está extendiendo a espacios más amplios tanto de México como en Centroamérica y eso amenaza incluso la relación bilateral entre la Unión Americana y México, dijo ayer el presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

A unas semanas de que se celebre la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos, en Cartagena de Indias, en Colombia, el presidente Obama planteó que América del Norte debe mostrar una postura común ante la situación de inseguridad en Centroamérica.

El mandatario estadunidense insistió en que América del Norte debe actuar como bloque frente al narco y aplicar una sola estrategia contra el crimen organizado, una estrategia que se extienda también hacia Centroamérica.

“El poder de los cárteles del narcotráfico se está extendiendo a una espacio más y más grande, en donde ellos tienen control sobre sectores de la economía; si logran minar las instituciones de esos países, eso afectará nuestros negocios en esos países y podría tener un efecto en cadena hacia nuestros nacionales... podría deteriorar en general la naturaleza de nuestra relación”, dijo.

En la conferencia realizada en uno de los jardines de la Casa Blanca al finalizar la Cumbre de Líderes de América del Norte, en la que participaron el presidente Felipe Calderón y el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, Obama habló de las dimensiones de la violencia provocada por los narcotraficantes.

“Debemos estar preocupados por lo que pasa en México y Centroamérica, porque cuando tienes a familias inocentes, mujeres y niños que están siendo acribillados en las calles, eso debería ser problema de todos, no nada más de ellos. Hay un sentido de preocupación por nuestros vecinos que debe ser parte de nuestra política exterior”, dijo.

Destacó que, en tanto que Estados Unidos comparte una frontera con México y se viven altos niveles de violencia y creciente poder de los cárteles del narcotráfico en territorio mexicano y centroamericano, esto puede dañar la relación de EE.UU. con la región.

Insistió en que se debe poner atención en ese tema y comentó que “el gobierno mexicano ha tomado esto con gran seriedad, con un gran costo para sí mismo. Tenemos la obligación de tomar la justicia en serio y en parte porque somos el destino último de gran parte de este mercado” de drogas, dijo.

A unas semanas de que se celebre la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos, en Cartagena de Indias, en Colombia, el presidente Obama planteó que América del Norte debe mostrar una postura común ante la situación de inseguridad en Centroamérica.

“Nos estamos agrupando, los ministros de Defensa de nuestros tres países se reunieron la semana pasada como un grupo por primera vez, para coordinar nuestras acciones más de cerca que nunca, especialmente cuando se trata de apoyar la nueva estrategia de Centroamérica para garantizar la seguridad de los ciudadanos” tema que se discutirá en la reunión de Cartagena la próxima semana.

Cabe recordar que en estos momentos se contraponen dos visiones opuestas en el hemisferio sobre la mejor forma de combatir el narcotráfico. Por un lado está la visión de Estados Unidos y México encarnada en la Iniciativa Mérida, en la que se da una confrontación armada contra los cárteles y donde se busca fortalecer las instituciones de la región.

También está la propuesta presentada este año por el presidente de Guatemala, Otto Pérez, quien asegura que la guerra contra el narco, que comenzó Estados Unidos desde la década de los 60 ha fracasado, pues no ha reducido ni las ganancias de los narcotraficantes ni los volúmenes de droga que trafican.

En ese sentido Pérez propone una regularización en la venta de ciertas drogas como la mariguana, lo cual asegura, podría reducir las ganancias de los cárteles y las confrontaciones violentas, visión que ha sido descartada de tajo tanto por la Casa Blanca como por Los Pinos.

Acuerdos. Los frutos de la reunión en Washington de Felipe Calderón con su colega estadunidense Barack Obama y el primer ministro canadiense, Stephen Harper:

Los tres líderes acordaron durante la cita trilateral una mayor cooperación regional, incluida en temas de energía y seguridad, así como una mayor integración económica bajo la Alianza Transpacífica.

El presidente Obama y el primer ministro Harper recibieron con agrado el ofrecimiento del presidente Calderón para que México sea la sede la próxima Cumbre de Líderes de América del Norte.

El mandatario mexicano llegó a la capital de Estados Unidos acompañado por su esposa, Margarita Zavala

Como parte de la comitiva mexicana, asistieron los secretarios de Gobernación, Alejandro Poiré; de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa; de Economía, Bruno Ferrari; y la titular de la PGR, Marisela Morales Ibáñez.

Calderón reprocha venta de armas a los cárteles. El presidente Calderón insistió en que ese objetivo planteado por el presidente Obama de lograr la paz en la región no será posible mientras las armas sigan fluyendo ininterrumpidamente de norte a sur.

“Yo respeto mucho la legislación americana, en particular la Segunda Enmienda, pero sí estoy convencido de que si no se frena el tráfico de armas a México, es más, si no se restablecen mecanismos para prohibir la venta de armas de asalto como ya estuvieron prohibidas en la década de los 90... no sólo será imposible que la violencia termine en México, sino incluso puede amenazar en el futuro a la propia sociedad americana”, dijo.

Esta fue la conclusión que expuso el mandatario mexicano al finalizar la cumbre de líderes de América del Norte y a modo de respuesta el presidente Obama aseveró que su gobierno ha hecho su máximo esfuerzo para cerrar el paso al tráfico de armas.

Sobre el paso de más de dos mil armas que formó parte de la operación Rápido y Furioso y que se realizó con el conocimiento del Buró de Alcohol, Tabaco y Armas (ATF, por sus siglas en inglés), el presidente Calderón expuso que el presidente Obama nunca tuvo conocimiento de tal operativo.

El primer ministro de Canadá, Stephen Harper, habló de que el reto de seguridad que representa el tráfico de drogas “es un serio problema regional en nuestro hemisferio y tiene impactos reales, no los niveles de impacto que el problema tiene sobre los gobiernos en El Caribe y Centroamérica, pero sí tiene serias repercusiones en la seguridad de nuestras comunidades en nuestro país.