La Paz. Las cifras, extractadas del sitio web de la oficina estatal, dan cuenta de que en enero de este año se importaron 92.548 toneladas (t) de combustible por un valor de $US96,58 millones frente a las 59.332 t internadas en 2011 y por las que se pagaron $US50,13 millones. El alza fue del 93%.

Según los datos del INE, en la gestión pasada, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) importó 961.752 t de carburantes por un valor de $US979,58 millones. A la petrolera estatal esta internación le genera cuantiosas pérdidas porque adquiere el combustible a precio internacional, pero lo comercializa a menor costo en el mercado interno, donde se aplica una política de subvención.

Esta política, además, incentiva indirectamente el contrabando de carburantes a los países vecinos donde los precios no están subvencionados, como en el caso de Bolivia.

Historia. La política de subvención a los carburantes comenzó en la gestión del entonces presidente Hugo Banzer Suárez (1997-2001). Datos del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas muestran que la política de subvención del diésel —cuyo consumo interno es alentado por los precios subsidiados, aunque buena parte es derivada al contrabando— tiene un alto costo para el Estado.

Bolivia mantiene congelado el precio del barril de petróleo en $US27,11, mientras que en los mercados internacionales su costo supera los $US100. El año pasado, la subvención a los carburantes alcanzó a $US700 millones, según reveló el 22 de enero, en su informe de gestión, el presidente Evo Morales Ayma.

“Imagínense, el año pasado se han ido $US700 millones en subvención, sólo para líquidos, es decir, gasolina y diésel. Para esta gestión tenemos programado (y) garantizado más de $US700 millones. No va a haber ningún gasolinazo”, aseguró entonces.

El Presupuesto General del Estado (PGE) 2012 destina $US755 millones para mantener esta política.

Debido a esta situación y al elevado costo que representa para el erario público la importación de líquidos, el vicepresidente Álvaro García Linera y el presidente de YPFB Corporación, Carlos Villegas, se reunieron el lunes en Santa Cruz con los ejecutivos de las petroleras extranjeras para encontrar el mecanismo que estimule a las empresas para que inviertan más en la exploración y producción de petróleo crudo.

García explicó que es necesario encontrar una fórmula para que haya una mayor oferta de combustibles y reconoció que el precio que actualmente paga el Estado boliviano a las petroleras debe ser mejorado.

“Lo que nos preocupa son líquidos, en donde tenemos déficit (...). Estamos viendo distintas opciones de impacto inmediato que pudieran mejorar la producción, para que el país deje de importar tanto diésel y gasolina”, afirmó el Mandatario luego de reunirse con las petroleras.

Exportaciones crecen gracias al gas natural. El valor de las exportaciones bolivianas en enero de este año creció levemente respecto a igual periodo de 2011. En dicho periodo de análisis, las ventas se incrementaron de $US636,53 millones a $US656 millones, lo que representa un crecimiento de 3,06%, según datos del INE.

Uno de los factores para este crecimiento fueron las exportaciones de gas natural, que se incrementaron en 44,74%. Si no fuera por este comportamiento positivo, las ventas al exterior hubieran caído ya que otros sectores como la extracción de minerales y la industria manufacturera bajaron en sus exportaciones.

Por ejemplo, las exportaciones de minerales cayeron de $US196,97 millones a $US140,08 millones en dicho periodo. Este declive se produjo, en parte, por la caída en el precio de los minerales (principalmente zinc, plata, cobre, plomo, wólfram) en los mercados internacionales. De acuerdo con el INE, la producción de hidrocarburos continúa siendo la actividad económica que registra mayor valor en las exportaciones nacionales en enero de 2012, con una participación de 54,52% respecto al total.