Río de Janeiro. La ministra de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, Tatiana Prazeres, aseguró el miércoles que el país puede recurrir a la Organización Mundial del Comercio (OMC) contra la suspensión de varios países a la importación de carne vacuna brasileña tras detectarse un caso atípico del mal de las vacas locas.

El Ejecutivo brasileño consideró que no existe justificación para el embargo de carne bovina brasileña anunciada por varios países, entre ellos, Sudáfrica, China, Corea del Sur, Arabia Saudí y Japón, tras detectarse un caso atípico del mal de las vacas locas, según Prazeres.

De acuerdo con la estatal Agencia Brasil, Chile también se ha sumado a la lista pero la prohibición se restringe a la importación de harina de carne y huesos de rebaño bovino brasileño.

Asimismo, el Ministerio de Agricultura libanés anunció este miércoles la suspensión de la importación de vacuno procedente de Paraná que afecta tanto al ganado vivo como a su carne congelada.

Las palabras de Prazeres llegan después de que el pasado 21 de diciembre el secretario de Defensa Agropecuaria del Ministerio de Agricultura de Brasil, Enio Marques, fijara el mes de marzo como fecha límite al veto a las importaciones de vacuno brasileño antes de emprender acciones.

Marques añadió que superada esa fecha las autoridades brasileñas presentarían una "queja formal", en una rueda de prensa en la sede de la Organización Mundial de la Salud Animal (OIE).

El caso, clasificado por el gobierno brasileño como "no clásico" de la encefalopatía espongiforme bovina (EBB), fue confirmado por pruebas de laboratorio realizadas a una vaca que murió en el estado de Paraná al sur, en 2010, según anunció el pasado 7 de diciembre el Ministerio de Agricultura.

La Secretaría de Defensa Agropecuaria de Ministerio de Agricultura de Brasil explicó que las pruebas mostraron que la vaca poseía el agente que desencadena el EEB, aunque el animal desarrolló la patología ni murió por esa causa.

El "mal de las vacas locas" es transmisible a los humanos, casos en los que recibe el nombre de enfermedad de Creutzfeldt-Jakob.

La OIE mantiene a Brasil en la categoría de país con riesgo "insignificante" de mal de las "vacas locas" a pesar de la detección del caso atípico, el primero en este país latinoamericano.