Brasilia. Brasil prometió este martes defender su industria local frente a la injusta competencia y aplicó aranceles a la importación de productos de acero chino escogidos.

Es la más reciente de una serie de medidas para defender a una industria local en problemas y proteger a la mayor economía de América Latina de las consecuencias de la agitación en los mercados financieros mundiales.

El motor económico latinoamericano impondrá un arancel antidumping de US$743 por tonelada de tubos de acero, dijo la cámara de comercio exterior del gobierno. El impuesto será válido por cinco años.

Los tubos se utilizan en la industria de gas y petróleo de Brasil, que está creciendo con rapidez después de los descubrimientos de hidrocarburos en los últimos años.

La medida es parte de un esfuerzo mayor de la presidenta Dilma Rousseff, quien asumió el cargo del 1 de enero, por asumir una postura dura frente a las importaciones y proteger los empleos nacionales.

El gobierno también anunció este martes que aplicará cualquier nuevo arancel antidumping de manera retroactiva por 90 días para evitar que los importadores acumulen bienes que el gobierno esté investigando para la posible aplicación de impuestos por dumping.

"Nunca permitiremos que los bienes extranjeros usen una competencia injusta contra nuestros productos", dijo Rousseff en un discurso transmitido por televisión a todo el país en la víspera del Día de la Independencia de Brasil.

"En la actual crisis, nuestra principal arma es ampliar y defender nuestro mercado interno", agregó.

Menor crecimiento en 2011. Se espera que el crecimiento económico del país se desacelere hasta poco menos del 4%, desde el 7,5% del 2010. Pero Rousseff dijo que la demanda de los consumidores nacionales aún es fuerte, en parte debido a la cantidad récord de empleo y los salarios.

Sin embargo, muchas firmas manufactureras brasileñas han estado perdiendo participación de mercado en su país y el extranjero frente a competidores internacionales.

La industria creció sólo un 0,2% en el segundo trimestre, comparado con el crecimiento económico general de un 0,8% frente al trimestre previo.

Responsables de la situación. Líderes de la industria dicen que el alto valor de la moneda brasileña y los subsidios a las exportaciones chinas son los responsables.

El ministro de Hacienda Guido Mantega dijo la semana del 29 de agosto que Brasil lucharía contra cualquier nueva ronda de capitalización cuantitativa de Estados Unidos, adoptando nuevas medidas para proteger a su moneda.

La guerra de divisas podría empeorar, dijo Mantega, quien acuñó el término para describir como los países están debilitando a sus monedas para intentar conseguir una ventaja en el comercio mundial y estimular a sus economías.

Pero una creciente carga tributaria y baja productividad en el país son igualmente responsables por la baja competitividad de la mayor economía de América Latina, dicen analistas.

El gobierno también anunció este martes que aplicará cualquier nuevo arancel antidumping de manera retroactiva por 90 días para evitar que los importadores acumulen bienes que el gobierno esté investigando para la posible aplicación de impuestos por dumping.

El dumping se presenta cuando un fabricante vende bienes en el extranjero por debajo del costo de producción o del costo doméstico.

Durante una visita a China anteriormente este año, Rousseff logró una serie de acuerdos comerciales y de inversión, que en parte calmaron el creciente descontento en su país por las relaciones con el gigante asiático.