Miembros de la Cámara de Anunciantes del Paraguay (CAP) “bombardearon” este miércoles al titular del MIC, Francisco Rivas, acerca de la desidia, desinterés o incapacidad del Gobierno de defender efectivamente al país en el Mercosur, y de controlar la informalidad, etc. El secretario de Estado solicitó propuestas de acción a los empresarios.

Una de las principales inquietudes presentadas por los anunciantes al secretario de Estado de Industria y Comercio se relaciona con los problemas que Paraguay soporta en el Mercosur. “El bloque regional ha cumplido recientemente 20 años de fundación, y la gran pregunta que surge es ¿nos sirvió para algo? Y yo le puedo adelantar la respuesta: no sirvió para nada, porque no hemos generado más puestos de trabajo, más crecimiento, más desarrollo; al contrario, grandes sectores industriales han tenido que cerrar”, aseveró el vicepresidente de la CAP, Esteban Morábito.

Añadió que, lamentablemente, el Paraguay ha entrado al Mercosur con una tremenda desventaja, ha internalizado todo el “espíritu de la integración”, mientras que Argentina y Brasil pícaramente han impuesto trabas. “Entonces, aquel mercado común, donde solamente el Paraguay ha sido común para todos, para Argentina y Brasil no es común. En la era de Juan Carlos Wasmosy se armó todo un Ministerio de Integración, que poco después se desarticuló y en la actualidad no hay alguien que se ocupe de este tema”, dijo.

En ese sentido, enfatizó que la Cancillería no funciona, mientras que el Ministerio de Hacienda actúa como un simple recaudador, y tampoco existe un Ministerio de Economía. “Y tenemos declaraciones de las autoridades de los países vecinos, como por ejemplo en la Argentina, que han anunciado que van a seguir poniendo trabas para garantizar la mano de obra argentina. El propio canciller Amorim (Celso), semanas antes de dejar la Cancillería brasileña, declaraba a la prensa que Brasil debe dejar de ser tan proteccionista, principalmente con sus países vecinos, para que la balanza comercial sea más equilibrada. Si miramos las balanzas comerciales de Paraguay-Brasil y Paraguay-Argentina, creo es altamente deficitaria”, afirmó.

Una tortura. Morábito comentó que su empresa (Maahsa) exporta a la Argentina, para lo cual tuvo que armar una empresa en territorio argentino. “Estuve detrás dos años para registrarla en Clorinda y Buenos Aires, y otros dos años para registrar los productos. Cada vez que exportamos a la Argentina “lloramos”, porque si bien nuestros productos ingresan sin el pago de arancel aduanero, sin embargo, 22% de IVA, otros 22% de IVA adicional, y 7% de anticipo de Impuesto a la Renta. “Adicionalmente, la argentina nos impone una retención del 45% al solvente, y 20% sobre el propelente que importamos; mientras que el Gobierno paraguayo me cobra por el solvente impuesto selectivo al consumo”, lamentó.

Informalidad. Por su parte, el titular de la CAP, Carlos Jorge Biedermann, propuso al ministro Rivas la elaboración de mecanismos por los cuales la Dirección de Defensa del Consumidor y el Usuario realmente cumpla su función.

“Este organismo realmente tendría que defender al consumidor de los perjuicios que le pueden causar los productos falsificados, de contrabando. Además, no permitir que se vendan impunemente”, aseveró.