El primer ministro británico, David Cameron, tenía al petróleo y los deportes en mente cuando visitó Brasil esta semana en una misión en busca de oportunidades de negocios en el país sudamericano que superó a Gran Bretaña el año pasado para convertirse en la sexta economía mundial.

Con la Unión Europea en medio de una crisis económica, Cameron ha volcado su atención a las naciones emergentes del bloque BRIC -Brasil, Rusia, India y China- como mercados alternativos para las exportaciones e inversiones británicas.

Cameron, que viajó con representantes de 45 destacadas compañías británicas, se reunió este viernes con la presidente brasileña, Dilma Rousseff, quien invitó a los empresarios a invertir en los sectores de crudo, gas, defensa, minería y servicios financieros del país.

"Creo que podemos mejorar mucho", dijo Rousseff refiriéndose al creciente pero aún escaso flujo de comercio e inversiones entre ambos países.

Rousseff dijo que el interés británico en Brasil había llegado en el momento justo luego de que su gobierno anunciara el mes pasado una inversión de US$66.000 millones en carreteras y vías férreas, como parte de un enorme plan para mejorar la desvencijada infraestructura que incluye modernizar los puertos y aeropuertos.

Tras el éxito de los Juegos Olímpicos de Londres de julio y agosto, Rouseff dijo que Brasil buscaba la cooperación británica para preparar el Mundial de fútbol de 2014 y los Juegos de 2016.

Cameron dijo que las compañías británicas habían firmado acuerdos por más de US$161 millones  durante su visita de dos días, con otros 400 millones en potenciales contratos para empresas que pueden ayudar a Brasil a prepararse para los dos eventos deportivos mundiales.

Horas antes en Río de Janeiro, Cameron, acompañado por las compañías de su país que esperan obtener una parte del enorme potencial energético de Brasil, se reunió con María das Graças Silva Foster, la presidenta de la mayor empresa brasileña, la estatal petrolera Petrobras.

Foster detalló el plan de inversiones de la empresa por US$236.000 millones para los próximos cinco años para explotar las reservas subsal mar adentro y convertirse en uno de los principales productores mundiales.

"Tenemos un enorme potencial en el campo de crudo y gas, un enorme desafío, y estamos abiertos a negocios para la industria británica en petróleo y servicios", dijo Foster.

Cameron visitó el estado industrial de Sao Paulo el jueves para inaugurar una fábrica de US$100 millones  de la compañía británica JCB para fabricar excavadoras y otra maquinaria para ese sector.

"Si no puedes derrotarlos, úneteles", dijo Cameron en un discurso a empresarios, en el que instó por una mayor cooperación de Gran Bretaña con Brasil.