Ottawa. Canadá respondió este viernes a los aranceles al acero y al aluminio de Estados Unidos prometiendo imponer medidas punitivas por más de 16.600 millones de dólares canadienses (US$12.630 millones).

Asimismo, desveló un paquete de ayuda de 2.000 millones de dólares canadienses a industrias y trabajadores afectados.

     La ministra de Relaciones Exteriores, Chrystia Freeland, afirmó que los aranceles entrarán en vigencia el 1 de julio, tal y como estaba previsto, y que permanecerán activos "hasta que Estados Unidos elimine sus medidas comerciales restrictivas contra Canadá".

El gobierno liberal canadiense dijo el mes pasado que tomaría represalias después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, actuó contra las importaciones de acero y aluminio citando motivos de seguridad.

Freeland dijo que Ottawa lamenta tener que actuar así, al tiempo que destacó la cercanía de las relaciones generales entre Canadá y Estados Unidos.

"No continuaremos con la escalada, pero no daremos marcha atrás", señaló Freeland en una conferencia de prensa televisada en la planta de Stelco Holdings Inc en la ciudad acerera de Hamilton, en Ontario.

Freeland dijo que Ottawa lamenta tener que actuar así, al tiempo que destacó la cercanía de las relaciones generales entre Canadá y Estados Unidos.

El paquete de ayuda consiste principalmente en hasta 1.700 millones de dólares canadienses en financiamiento comercial y garantías para las compañías en los sectores del acero y el aluminio, así como en industrias relacionadas.