Los cancilleres de México, José Antonio Meade, y de Japón, Fumio Kishida, acordaron fortalecer la relación económica y ampliar la cooperación en otros ámbitos, informó la Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana (SRE).

En un encuentro celebrado en la capital mexicana, los ministros revisaron la agenda bilateral, así como temas de interés global, entre ellos el cambio climático, la seguridad humana y el desarme.

Meade y Kishida también conversaron sobre la visita oficial que el presidente de México, Enrique Peña Nieto, realizó a Japón del 8 al 10 de abril pasado, durante la cual se reunió con el primer ministro Shinzo Abe y el emperador Akihito.

Durante la reunión, "destacaron la relevancia de fortalecer la relación económica a través del fomento del comercio y la inversión", señaló la SRE en un comunicado.

Los funcionarios resaltaron la necesidad de "aprovechar las ventajas que representa el Acuerdo de Asociación Económica México-Japón, que ha permitido un aumento aproximadamente de 60 % en el comercio bilateral" desde su entrada en vigor en 2005.

En una entrevista con Efe antes de comenzar su gira por América Latina, cuya primera escala es México, Kishida destacó que las reformas energéticas que busca el presidente Enrique Peña Nieto podrían presentar una importante oportunidad a las firmas japonesas.

Según la nota de la cancillería, los ministros también señalaron "la importancia del programa de actividades conmemorativas en ocasión del 400 aniversario de la misión (nipona) Hasekura", la primera de carácter comercial y diplomática que llegó al puerto de Acapulco en 1614.

Dicho programa busca "promover el fortalecimiento de los lazos bilaterales y el entendimiento mutuo a todos los niveles y sectores de la sociedad mexicana y japonesa", resaltó la SRE.

En materia regional, Meade reiteró el interés de México por participar activamente en la economía de Asia-Pacífico, para lo cual Japón representa un socio estratégico.

El ministro japonés también visitará Perú y Panamá en el marco de su periplo por América Latina, una región que Tokio considera clave en su estrategia de "diplomacia económica".