El brasileño Roberto Azevedo, quien disputará la dirección de la Organización Mundial de Comercio (OMC) con el mexicano Herminio Blanco, dijo que América Latina debe "estar orgullosa" y no debe considerar el proceso como una "batalla".

En una entrevista que publica este sábado el diario O Globo, Azevedo destacó que América Latina presentó tres candidatos, en alusión a la costarricense Anabel González, eliminada en la primera selección, lo que fue un hecho inédito en la historia de la OMC.

"Una región que presenta tres candidatos y tiene dos en la recta final debe estar orgullosa", aseguró el diplomático brasileño.

El proceso de consultas entre los 159 países miembros de la OMC para elegir al sucesor del francés Pascal Lamy se prevé que concluya el próximo 7 de mayo, cuando el organismo deberá decantarse entre Azevedo y Blanco.

El diplomático brasileño reiteró que tiene entre sus argumentos para esa elección su profundo conocimiento de la OMC, en la que representa a Brasil desde 2008.

"Frente a la parálisis que vive la OMC, la única salida es hallar una solución desde dentro", declaró en la entrevista con O Globo, en la que apuntó que "el tiempo que alguien que desconoce el sistema precisará para entender lo que pasa es el tiempo en que el organismo se volverá irrelevante".

Azevedo se diferenció de ese modo de Blanco, un ex ministro de Comercio con experiencia en los sectores público y privado que fue el jefe negociador de México en la Ronda Uruguay, la cual llevó a la creación de la OMC, en la que nunca actuó directamente.

Blanco también participó en la negociación del Tratado de Libre Comercio en América del Norte (TLCAN), que entró en vigor en 1994 y que relanzó los vínculos comerciales de México con el resto del mundo.

Azevedo aseguró que su candidatura ofrece "el hecho de conocer la organización y sus miembros" y "saber lo que está sucediendo" en el seno de la OMC, lo que facilitará la búsqueda de "atajos para la actual situación", añadió.

El organismo se encuentra frente al dilema que supone la suspensión de la Ronda de Doha, para la que según el diplomático brasileño "todos (los países) quieren una solución".

La Ronda de Doha es "una página que todos quieren pasar" para "respirar otros aires" y "afrontar los nuevos desafíos" que entraña una crisis mundial que "hoy ya es conocida" y dejó de ser "aquel animal misterioso que era en 2008", declaró.

Según Azevedo, el comercio "es un componente indispensable de todo modelo de desarrollo sustentado de crecimiento para cualquier país" y una de las tareas de la OMC es "demostrar que una mayor apertura es positiva y lleva riqueza a las naciones".

No obstante, aclaró que esa responsabilidad no le cabe sólo al director de la OMC, cuya función es "catalizar las negociaciones, facilitar los consensos, buscar soluciones y hallar formas creativas para avanzar" en la agenda que imponen los países miembros.