El candidato brasileño a dirigir la Organización Mundial del Comercio (OMC), Roberto Azevedo, aseguró este domingo en El Cairo que no se puede permitir que la actual crisis económica afecte a las negociaciones del organismo, estancadas desde hace tiempo.

En el marco de su gira por el norte de África para recabar apoyos, Azevedo dijo en una entrevista con Efe que no se debe esperar a que la economía marche bien para avanzar en las conversaciones sobre la Ronda de Doha, porque estas "no pueden estar sujetas a una economía en expansión".

"El sistema tiene que responder y ser efectivo y útil para sus miembros, sea cual sea la situación económica internacional", subrayó el brasileño, diplomático de carrera y embajador ante la OMC desde 2008.

Azevedo criticó que, antes de que estallara la crisis, las negociaciones estaban estancadas porque al ir bien la economía predominaba el sentimiento de que no eran necesarios cambios ni levantar aranceles, mientras que ahora se alega que la difícil situación hace imposible descongelar las conversaciones.

En su opinión, "el pilar de negociaciones de la OMC está totalmente paralizado", lo que afecta a toda la organización, por lo que es necesario actualizar la agenda comercial internacional.

El principal reto del próximo director general de la OMC, que tomará posesión del cargo el 1 de septiembre, será desbloquear la Ronda de Doha, la propuesta de liberalización del sistema multilateral de comercio que comenzó en 2001 pero está estancada desde hace un lustro.

El diplomático brasileño destacó que es necesario "un modelo abierto", porque el proteccionismo no es sostenible a largo plazo: "el movimiento es hacia la competitividad global".

Para Azevedo, es imprescindible "pasar página" y hallar una solución a la Ronda de Doha, para lo que él propone una receta basada en "la rapidez, la creatividad y en afrontar los temas difíciles".

Los cambios deben acometerse "inmediatamente", sin esperar a que la situación sea más favorable o los miembros de la OMC cambien de visión, y hay que abordar directamente los temas sensibles de la Ronda de Doha que traban el sistema, algo que, en su opinión, hasta ahora no se ha hecho.

"Hay que tener voluntad política para mirar a los temas más sensibles. De esta forma el resto de la Ronda avanzará", apostilló Azevedo, que ve posible acercar posturas si se es "abierto de mente e imaginativo".

El brasileño, considerado un candidato de consenso con capacidad de interlocución, compite en la carrera para dirigir la OMC con otros ocho candidatos, entre ellos el economista mexicano Herminio Blanco y los ministros neozelandés Tim Groser y costarricense Anabel González.

Azevedo, que en El Cairo se reúne con el ministro egipcio de Industria y Comercio, Hatem Hatem Abdelhamid Saleh, cree que es "fundamental" que el nuevo director general proceda de un país emergente para que los miembros sientan que "hay igualdad de oportunidades".

En este sentido, opinó que el hecho de que los países en desarrollo participen ahora al mismo nivel que los desarrollados convierte las negociaciones en "más equilibradas".

Aunque la presencia de un mayor número de actores con realidades y desafíos muy distintos complica las negociaciones, esto es positivo, según Azevedo, porque hace que cualquier decisión de la OMC sea "más legítima".