El candidato mexicano a dirigir la Organización Mundial de Comercio (OMC), Herminio Blanco, apuesta por una combinación de esfuerzos de los sectores público y privado como vía para impulsar la actividad comercial, "palanca" - dice - de la recuperación económica.

Blanco empieza en Madrid una nueva fase de contactos institucionales en su aspiración de ser el director general de la OMC, en sustitución del francés Pascal Lamy, que dejará el cargo el 31 de agosto y, en una entrevista concedida a Efe, se mostró confiado en sus posibilidades.

El mexicano, exsecretario (ministro) de Comercio en el Gobierno de Ernesto Zedillo (1994-2000), lleva desde entonces en el sector privado, con presencia en consejos de administración de diferentes empresas internacionales y con actividad docente.

Es esa experiencia atesorada la que le hace sentirse optimista en el proceso de elección, ya que ha sido negociador de tratados de libre comercio no sólo con los grandes vecinos de América del Norte como con algunos de menor tamaño (Nicaragua, Costa Rica, Bolivia).

Hace valer su condición de originario de un país en desarrollo "exitoso" y las relaciones que ha tejido en las últimas dos décadas de actividad pública y privada con Gobiernos y gente de la empresa.

A la hora de defender su candidatura a la OMC, Blanco apuesta por la apertura y la competitividad como medios para propiciar el comercio, con participación de los Gobiernos para abrir mercados y favorecer inversiones que pueda completar el sector privado.

En el ámbito interno, el candidato mexicano plantea por cambiar las reglas internas de la Organización para "actualizarla" y darle "relevancia".

"El desafío para la OMC es ser relevante. Sus reglas son de hace veinte años y hay que actualizarlas", dijo a Efe.

Los doce años que lleva estancada la Ronda de Doha, destinada a liberalizar el comercio mundial, son una lección que los miembros de la OMC deben tener en cuenta para sacar conclusiones con las que superar ese problema.

La crisis de los últimos años tuvo como consecuencia que "el comercio ya no era prioritario", según Blanco, quien sin embargo ve ahora menos incertidumbre económica que en 2008.

El aspirante mexicano a dirigir la OMC es consciente de que la crisis afecta de modo diferente a los distintos bloques regionales pero para todos ellos es partidario de una "convergencia" que les aporte beneficios en forma de intercambios.

En el caso concreto de Europa, afectada por la crisis más que otras regiones, Blanco advierte en sus dirigentes un mensaje "fundamental" de confianza en el comercio

El pasado día 11 tuvo lugar el primer descarte de candidatos a la OMC y, de nueve iniciales, quedan cinco: Blanco, el brasileño Roberto Azevedo, el neozelandés Tim Groser, el coreano Taeho Bark y la indonesia Mari Elka Pangestu.

Los tres embajadores que dirigen el proceso de selección proseguirán en las próximas semanas los contactos con los países miembros para que a finales de abril sólo queden dos nombres de aspirantes.

En Madrid Herminio Blanco se reunirá mañana con el ministro español de Exteriores, José Antonio García-Margallo, y con altos cargos de Economía y Comercio y después proseguirá por otros países, aunque en su agenda figura la presencia en el Foro de Cooperación Económica de Asia Pacífico (APEC), donde podrá ver a representantes de más de una quincena de Estados con voz en la OMC.

El candidato mexicano no percibe la posibilidad de un acuerdo en torno a uno de los dos latinoamericanos con opciones, dado que el proceso de elección en la OMC es "transparente y acordado".

Lo que se requiere, a su juicio, es que los países miembros den su apoyo a un candidato en función de factores como la capacidad técnica, los conocimientos y sus relaciones.