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Casas de empeño aplican los préstamos más costosos en México
Domingo, Enero 4, 2015 - 15:02

La Condusef advierte sobre la tasa de interés anualizada que cobran las casas de empeño, ya que resulta en muchos casos muy elevada.

Ciudad de México. De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), el crédito prendario que ofrecen las casas de empeño puede resultar una alternativa muy cara para pasar la "cuesta de enero".

El organismo señala que si bien este tipo de crédito es una de las alternativas más usadas para salir de la “cuesta de enero”, pues pudiera parecer una opción de financiamiento rápida, “los préstamos de las casas de empeño son los más costosos”.

A través de su publicación “Consejos para tu bolsillo”, sugiere revisar otras alternativas antes de recurrir a este tipo de financiamiento, como tarjetas de crédito, créditos personales o de nómina, incluso evaluar si conviene más vender en vez de empeñar.

"Para quienes decidieron o no tienen otra alternativa más que empeñar, les aconsejó comparar opciones y no empeñar sus pertenencias en la primera casa de empeño que encuentren. Tómate el tiempo de comparar y elegir la que te dé más liquidez por tus prendas a un menor costo, es decir, un porcentaje mayor del avalúo y una tasa de interés baja”, argumenta.

Además, se debe considerar el Costo Anual Total (CAT) que cobra las casas de empeño como un primer filtro para tomar un crédito prendario, el cual engloba todos los costos involucrados, como tasa de interés, comisiones, avalúo, gasto de almacenaje, entre otros.

La Condusef advierte sobre la tasa de interés anualizada que cobran las casas de empeño, ya que resulta en muchos casos muy elevada, pero para que el pignorante no se asuste, suelen ponerlas de manera semanal, quincenal o mensual.

Sugiere consultar qué porcentaje de avalúo prestan, el cual debe informarse claramente previo a la celebración del contrato, lo que permitirá compararlo con el de otras instituciones antes de contratarlo.

Propone también preguntar por la demasía, que es la diferencia entre el valor de venta y el costo de la prenda, y la cual debe ofrecerse al pignorante en caso de no recuperar su prenda empeñada y ésta sea vendida.

También hay que preguntar sobre los refrendos, es decir, a cuántas renovaciones del contrato se tiene derecho y el aumento del plazo establecido en el mismo para recuperar las pertenencias.

Autores

Excelsior.com.mx