Los tiempos en que Estados Unidos era una gran fuente de donaciones para Centroamérica han quedado atrás y, según el Gobierno de Costa Rica, en la actualidad la región debe apostar por una relación dirigida al incremento del comercio y las inversiones.

La reciente crisis económica internacional y la necesidad de EE.UU. de recortar gastos, hace prácticamente imposible la firma de algún tipo de millonaria cooperación económica hacia Centroamérica durante la visita a Costa Rica del mandatario norteamericano, Barack Obama, del próximo viernes y sábado.

El Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Centroamérica, EE.UU. y República Dominicana (CAFTA-DR, por su sigla en inglés), vigente desde el 2006, es visto por sectores políticos como la gran herramienta para sustituir la cooperación económica por comercio e inversión.

Datos de la Secretaria de Integración Económica Centroamericana (SIECA) indican que en el 2005, año previo a la entrada en vigor del TLC, Centroamérica exportaba bienes a Estados Unidos por US$5.709 millones, mientras para el 2012 el monto ascendió a US$9.857 millones.

Las importaciones de la región desde EE.UU. también se incrementaron al pasar de US$11.262 millones en el 2005 a US$23.276 millones en el 2012.

Con ese panorama, el déficit comercial de Centroamérica con la potencia del norte del continente se duplicó de US$6.056 millones a US$13.418 millones.

El canciller costarricense, Enrique Castillo dijo este martes que es poco probable grandes flujos de cooperación económica porque "los países donantes están pasando por graves crisis" y además Estados Unidos "tiene desde hace meses un duro debate sobre la reducción del déficit fiscal y el control del gasto".

"Las potencias ya no están en condiciones de andar regalando plata (dinero) como antes, hoy las relaciones se plantean en términos de proyectos conjuntos", expreso el diplomático costarricense.

Según Castillo, "la mejor ayuda" que Estados Unidos puede ofrecerle a Centroamérica es "aumentar las relaciones comerciales y las inversiones".

En esa misma línea se manifestó la ministra costarricense de Comercio Exterior, Anabel González, quien aseguró el martes que "no puede haber mayor cooperación económica que una plataforma sólida de comercio e inversión como la que tenemos" con Estados Unidos en el marco del TLC.

"El CAFTA es una historia de éxito muy relevante", explicó la ministra, quien adelantó que los Gobiernos centroamericanos buscarán promover mejoras al comercio durante una cumbre presidencial con Obama que se realizará el próximo viernes en San José.

"Vamos a discutir a nivel de gobiernos y el sector privado medidas dirigidas a facilitar el comercio entre las naciones, el mejoramiento de los puestos fronterizos, la competitividad, el fortalecimiento del clima de negocios, seguridad jurídica, que son aspectos cruciales para promover inversiones", declaro González.

El viernes, Obama mantendrá una reunión bilateral con la mandataria local, Laura Chinchilla, una ampliada con ministros y representantes de ambos Gobiernos, y una cumbre con los presidentes centroamericanos.

El sábado, Obama participará junto a Chinchilla en una reunión con empresarios centroamericanos en la que se espera abordar los temas relacionados a logística y comercio, especialmente el aprovechamiento del TLC.

El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada de Nicaragua (Cosep), José Adán Aguerri, dijo el martes en su país que los empresarios plantearán a Obama "potenciar y profundizar los alcances y oportunidades del CAFTA haciendo una valoración del tratado a la luz de las condiciones económicas mundiales".

Otro punto de interés empresarial es obtener facilidades para la importación de gas natural y, según dijo Aguerri, explorar la posibilidad de apoyo para la construcción de un gasoducto desde México hasta Panamá.

El canciller Castillo dijo que en la cumbre con Obama cada país expondrá sus temas de interés "cara a cara", pero aclaró que no se firmarán acuerdos.

"A diferencia de lo que suelen ser estos encuentros, en los que se acostumbra a firmar memorándum, acuerdos o una resolución, en este caso no se van a firmar papeles (...) los acuerdos vendrán después", apuntó Castillo.