El gobierno de Chile anunció que busca incrementar las inversiones y estrechar la cooperación en áreas como la ciencia y la tecnología con Brasil, lo cual incluye la construcción conjunta de telescopios y la colaboración en la Antártida.

El ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Antonio Patriota, y su colega chileno Alfredo Moreno, participaron este lunes en la inauguración de un seminario dedicado a la relación entre sus países, tema que también abordaron en privado.

Moreno explicó que Chile quiere ser "más ambicioso" en su relación con Brasil, ante lo cual defendió la necesitad de evitar que se impongan nuevas barreras comerciales en momentos de crisis.

"Frente a la crisis económica, lo que debemos hacer (los países de América Latina) es unirnos más y no separarnos, que es lo que producen las barreras", indicó el canciller chileno.

Moreno rechazó que Chile pueda ser perjudicado por la reciente decisión de Brasil de elevar los aranceles a 100 productos importados, sin embargo consideró importante no caer en la tentación de poner barreras al comercio.

El intercambio de productos y servicios sólo puede generar beneficios a dos economías con "alto nivel de complementariedad", como son las de Chile y Brasil, agregó.

Por su parte, el canciller brasileño señaló que durante el encuentro que sostuvo con su colega Moreno hablaron de comercio, inversiones y cuestiones políticas regionales.

Patriota calificó de valiosa la asistencia de Chile en la reconstrucción de la base brasileña en la Antártida, la cual se quemó hace unos meses, al anunciar que a Brasil le interesa "continuar cooperando" con Santiago en el "continente helado".

El ministro brasileño destacó las relaciones comerciales entre los dos países y recordó que Chile es el mayor inversor latinoamericano en Brasil, en especial en sectores como la energía, agricultura, tecnología y aviación, después de la fusión entre las aerolíneas LAN y TAM, líderes en sus respectivos mercados.

Las inversiones de Chile en Brasil suman US$12.000 millones y el flujo comercio entre ambos países alcanzó US$10.000 millones el año pasado, según estadísticas brasileñas.