China anunció este viernes que está considerando imponer aranceles de hasta US$3.000 millones (2.400 millones de euros) a las importaciones de algunos productos de Estados Unidos para compensar las pérdidas causadas por los aranceles impuestos por Washington sobre las importaciones de acero y aluminio de China.

El Ministerio de Comercio chino informó de estos planes a través de un comunicado en el que también advirtió que contempla emprender medidas legales en el marco de la Organización Mundial del Comercio (OMC), al considerar que estas restricciones impuestas por Estados Unidos interfieren en el orden del comercio internacional.

El jueves, el presidente Donald Trump anunció la imposición de nuevos aranceles a China por valor de hasta 60.000 millones de dólares anuales por supuestas afrentas a la propiedad intelectual estadounidense, lo que se suma a los polémicos aranceles del 25 % para las importaciones de acero y del 10 % para las de aluminio.

Si bien la cartera comercial china llamó al diálogo a la Casa Blanca, el plan anunciado prevé aplicar un derecho de importación del 25 % sobre la carne de cerdo estadounidense.

El principal asesor comercial de Trump, Peter Navarro, dijo que las restricciones impuestas por China a las participaciones de empresas extranjeras en este país obligan a las compañías estadounidenses a transferir tecnologías que al final ayudarían a los competidores chinos.

Además, el acero, las frutas y el vino estarán sujetos a aranceles del 15 %.

Trump ordenó el año pasado una investigación, que se prolongó durante siete meses, sobre prácticas chinas de cómo obligar a empresas estadounidenses a aceptar participaciones minoritarias de otras compañías para poder operar en China.

El principal asesor comercial de Trump, Peter Navarro, dijo que las restricciones impuestas por China a las participaciones de empresas extranjeras en este país obligan a las compañías estadounidenses a transferir tecnologías que al final ayudarían a los competidores chinos.

Con la imposición de los aranceles, en un plazo no mayor de 60 días, Estados Unidos está "defendiéndose estratégicamente" de la "agresión económica de China", afirmó Navarro ante la prensa.