Pekín. China advirtió este jueves a Japón que el comercio entre ambos países podría verse dañado debido a la escalada en la disputa por un grupo de islas que está erosionando las relaciones entre las dos economías más grandes de Asia.

Las últimas advertencias de Pekín acarrearon un pedido de moderación desde Tokio, que el martes anunció que había comprado las islas en disputa -ubicadas en el Mar de China Oriental- a su propietario nipón privado, un acto que China calificó de violación de su soberanía.

"Con la denominada compra de las islas por parte de Japón, será difícil evitar consecuencias negativas para las relaciones económicas y comerciales chino-japonesas", dijo el viceministro de Comercio de China, Jiang Zengwei, en conferencia de prensa.

Las islas fueron el centro de un altercado en el 2010 luego de que Japón arrestara a un capitán pesquero chino cuyo bote había colisionado con embarcaciones de la guardia costera japonesa cerca de la zona en disputa.

Estados Unidos instó esta semana a ambas partes a que bajen el tono de los intercambios cada vez más apasionados sobre la disputa de larga data.

China es el principal socio comercial de Japón. En el 2011, el intercambio comercial bilateral creció un 14,3% en valor, a un récord de US$345.000 millones.

Jiang dio señales de que su Gobierno no veía mal que se realizaran boicots pacíficos sobre los bienes japoneses.

China es un mercado importante para los autos japoneses y los equipos electrónicos, y el periódico chino National Business Daily indicó que agentes de viajes habían reportado cancelaciones de reservas con destino a Japón.

"No he visto aún ninguna acción por parte de los consumidores chinos en respuesta a la violación japonesa de la soberanía territorial de China, pero si los vemos expresando sus posiciones y perspectivas de una manera razonable, creo que sería su derecho", dijo Jiang.

Desde Tokio, el ministro de Relaciones Exteriores japonés, Koichiro Gemba, pidió que ambas partes mantengan en mente el panorama más amplio de sus relaciones a la hora de lidiar con este tema.

"Es importante que tanto Japón como China respondan con calma, teniendo en mente el panorama total. Creo que el avance estable en las relaciones chino-japonesas no debería verse dañado por este desarrollo, y me gustaría pedir a China que se calme y tome las medidas adecuadas", dijo Gemba a periodistas tras los comentarios de Jiang.

Un ejecutivo de Nissan Motor Co Ltd señaló la semana pasada que las tensiones estaban afectando los negocios con China.

Ésta es el último episodio en una serie de problemas en las relaciones entre los vecinos asiáticos. La disputa resurgió el mes pasado cuando Japón detuvo a un grupo de activistas chinos que habían descendido sobre las islas, conocidas como Senkaku en japonés y Diaoyu en chino.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de China reiteró el jueves su condena a la compra de las islas por parte de Japón.

"El pueblo de China está profundamente indignado con la acción de Japón, y China seguirá tomando medidas decisivas", dijo a periodistas el portavoz del ministerio Hong Lei.

El jueves, manifestantes se reunieron en la embajada japonesa en Pekín con pancartas y la bandera nacional china, mientras cantaban el himno y gritaban eslóganes.