Bruselas, EFE. Colombia, a punto de ratificar un pacto de libre comercio con la Unión Europea (UE), aboga por que Latinoamérica generalice un escenario de certidumbre legal para el comercio y las inversiones, que "equilibre" su relación con el bloque europeo, indicó a Efe el embajador colombiano en Bruselas, Rodrigo Rivera.

"Esta clase de acuerdos horizontalizan, equilibran esta relación. La sujetan menos a decisiones bilaterales. La dotan de una institucionalidad seria en temas sensibles como el comercio y las inversiones, crean un marco jurídico predecible y estable", señaló Rivera durante una entrevista con Efe, ante la próxima cumbre euro-latinoamericana.

Hasta 60 mandatarios europeos y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) se reunirán en Santiago de Chile los días 26 y 27 de enero para hacer balance de sus relaciones, con el foco puesto, precisamente, en impulsar unas inversiones que aporten beneficios a sus ciudadanos y respeten el medioambiente.

Para Rivera, el acuerdo de libre comercio logrado entre la UE y Colombia y Perú, así como el de asociación entre los europeos y seis países de Centroamérica (Costa Rica, Nicaragua, Guatemala, Honduras, El Salvador y Panamá), que entrarán en vigor en los próximos meses, "marca una velocidad mayor de integración económica de buena parte de la región con la UE".

"La apuesta por que funcionen bien estos acuerdos es muy grande, podrían ser un impulso para otros países de la región", afirmó, al tiempo que consideró que van a constituir "uno de los temas más visibles y atractivos de toda la cumbre".

"Si se mira el mapa, de México hasta la Patagonia va a haber una zona de libre comercio con la UE. Eso va a impactar de manera muy positiva en esta relación", enfatizó, recordando que México ya tiene suscritos con la UE ese tipo de pactos.

Según datos de la Comisión Europea, la UE es el principal inversor extranjero en la región, donde acumuló una inversión foránea directa de 385.000 millones de euros en 2010, lo que representó el 43 % del total en la región.

La UE trabaja actualmente también en las negociaciones para un acuerdo de asociación con Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, con Venezuela como observador), fundamentadas especialmente en los aspectos comerciales.

Preguntado por los efectos de la crisis económica, Rivera afirmó que "lo positivo" es que "obliga a mirar hacia fuera en busca de oportunidades, en cada región obliga a profundizar en integración y buscar mayores coincidencias e intensidades".

En ese contexto, consideró que la región latinoamericana "no se ha sustraído de la crisis por que tenga mejores indicadores", dado que la naturaleza de la crisis es "global".

"Pero es evidente que el ritmo de crecimiento económico de América Latina corresponde a los países en desarrollo que han hecho bien la tarea", apuntó el diplomático colombiano.

Señaló que la región "brinda oportunidades" para la UE, que puede "invertir en estos países para encontrar nuevos mercados para sus productos y nuevas respuestas para sus necesidades de empleo".

Así, aseguró que CELAC es "parte de la respuesta a la crisis europea, pero ser parte de la respuesta es también parte de nuestro futuro".

"La UE sigue siendo el primer actor económico global. Y América Latina y el Caribe, la segunda economía que más rápidamente está creciendo en el mundo", recordó el embajador colombiano.

"Desde el punto de vista de los mercados, la población o el nivel de comercio entre las dos regiones, aunque hay mucho por hacer, la relación puede crecer mucho más y estos acuerdos comerciales son parte de la manera de hacerlo", apostilló.

Según datos de la Comisión Europea, la UE es el principal inversor extranjero en la región, donde acumuló una inversión foránea directa de 385.000 millones de euros en 2010, lo que representó el 43 % del total en la región.

Rivera rememoró que América Latina sufrió una grave crisis de la deuda que provocó que, a comienzos de los años 90, se adoptasen "medidas drásticas, muy serias", que generaron un "sistema robusto y un régimen fiscal muy sano" y que constituyeron las "semillas de los frutos del crecimiento económico".

"Encontramos similitudes en la naturaleza de la crisis en Europa, tenemos experiencias que compartir", indicó el embajador colombiano a Efe, además de subrayar que es "más necesario que nunca el diálogo político y la cooperación entre ambas regiones".