Colombia conserva una balanza comercial superavitaria con Estados Unidos de US$7.125 millones FOB (libre a bordo) a pesar de que esa nación ha disminuido sus importaciones mundiales y ha registrado un crecimiento económico bajo, dice un informe de la cámara de comercio colombo americana al complirse dos años de la entrada en vigencia del TLC con Estados Unidos.

En materia de exportaciones, Colombia ha llevado sus productos y servicios al mercado estadounidense por US$32.200 millones durante los primeros 20 meses de vigencia del TLC; un 3,4% menos que las percibidas entre mayo de 2010 y diciembre de 2011.

Precisa el informe que de acuerdo con el ministerio, este decrecimiento se deriva de factores como el descenso de los precios en el mercado internacional de productos relevantes para la oferta exportadora colombiana como el carbón, el níquel, el café y las flores. No obstante este fenómeno, las exportaciones industriales y agroindustriales colombianas crecieron 2,4% en dicho periodo y las agroindustriales en las que el país tiene gran potencial, presentaron un aumento del 6,9%, según reporta el ministerio.

El estudio de la cámara de Comercio señala que en el marco del tratado, las importaciones colombianas de productos americanos crecieron en un poco más del 27%. Esto era previsible teniendo en cuenta que Estados Unidos está aprovechando su nuevo acceso preferencial al mercado colombiano, lo que contrasta con lo que sucede con la oferta exportable colombiana, que ya tenía acceso preferencial al norte por las ventajas que ofrecía la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas (ATPDEA), destaca en el informe la viceministra de Comercio Exterior, Claudia Candela.

Eduardo Muñoz, director del Centro de Aprovechamiento de Acuerdos Comerciales del gobierno nacional dice que “las canastas exportadoras de Colombia y Estados Unidos ni son similares ni compiten entre sí. Esto significa que nuestras economías tienen estructuras productivas diferentes y, por tanto, surgen oportunidades de complementación y de una mayor integración que beneficie a ambas”.

Indica el informe que Jorge Humberto Botero, presidente de Fasecolda, y exministro de Comercio, Industria y Turismo, considera que el estancamiento del crecimiento económico mundial, ocasionado por factores como la crisis de la deuda soberana de la zona euro, la débil reactivación de la economía de Estados Unidos y la desaceleración de las economías emergentes, constituye un panorama adverso para iniciativas de comercio exterior extensivas como los tratados de libre comercio.

“Los TLC son medidas de política económica que producen efectos positivos a mediano plazo, a condición de que se adopten medidas complementarias para mejorar la competitividad del país y la productividad de sus sectores transables internacionalmente”, asegura Botero.

"Los TLC incluyen, entre otras cosas, importaciones, inversiones y la creación o evolución de una institucionalidad para la competitividad”, afirma Camilo Reyes, director de la cámara de Comercio Colombo Americana.