Río de Janeiro. Las ventas del comercio minorista brasileño, uno de los motores de la economía del país, crecieron un 2% en 2017 en comparación con un año atrás, con lo que pusieron fin a dos años seguidos de caída, informó el gobierno.

Según los datos presentados por el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), el resultado de 2017 pone fin a la contracción en volumen de las ventas minoristas en 2015 (4,3%) y en 2016 (6,2%).

Esos resultados coinciden con la grave recesión económica de Brasil en esos dos años y de la que apenas empezó a salir el año pasado.

El crecimiento de las ventas minoristas en 2017 estuvo impulsado por el sector de muebles y electrodomésticos, con un crecimiento del 9,5%.

Le siguió el segmento de material de construcción (9,2%); textiles, confecciones y calzado (7,6%); y vehículos y autopartes (2,7%).

En contra parte, se registró un descenso de 3,3% en el sector de combustibles y lubrificantes; libros, periódicos y revistas bajaron 4,2%; y equipos y material para oficina e informática tuvieron un descenso de 3,1%.

En diciembre pasado, las ventas minoristas disminuyeron un 1,5% respecto a noviembre, aunque en comparación con diciembre de 2016, crecieron un 3,3%, al registrar la novena tasa seguida en positivo en la comparación anual.

El resultado positivo de las ventas minoristas en 2017 coincide con la recuperación mostrada también por la industria, que el año pasado creció un 2,5%, luego de tres años seguidos de caída.

Deben además consolidar la recuperación de la economía brasileña, que según el mercado financiero creció cerca del 1% el año pasado.