Uruguay no le fue bien en 2015 en comparación con la mayoría de los países que el gobierno sigue y menciona como referentes en materia de competitividad dejando de lado los vecinos. De hecho, el país perdió terreno con cinco de ellos (Sudáfrica, Colombia, México, Nueva Zelanda y Chile), porque los bienes de esos países se abarataron en mayor medida. A eso se suma que esos competidores y emergentes de referencia oficial tienen condiciones más favorables para ingresar a mercados claves como China y EE.UU.

La Unidad de Análisis Económico de El Observador comparó la evolución del tipo de cambio real (TCR) bilateral con los países que el gobierno cita como referencia en materia cambiaria. Ese indicador tiene en cuenta el comportamiento nominal de la moneda local frente al dólar en cada país, pero también la evolución de los precios, hecho que permite tener una aproximación más certera en materia de competitividad en precios.

En las economías que todavía no tienen el dato de inflación de diciembre se asumió constante el ritmo de aumento interanual de los precios. De no haber una variación significativa en la inflación del mes pasado en los distintos países, el indicador se mantendría sin grandes variaciones.

En 2015 Uruguay perdió terreno con cinco de los siete países que se tomaron en cuenta. Con el país que más competitividad se perdió fue con Sudáfrica (12,5%) y le siguió Colombia (10,2%), México (2%), Nueva Zelanda (1,8%) y Chile (0,57%). En tanto, recuperó terreno con Perú (1,7%) y Australia (1%).

De ese grupo de siete países, Uruguay fue el tercer país que más depreció su moneda en relación al dólar (22,8%), pero le fue muy mal con la inflación y tuvo el registro más alto el año pasado (9,4%). En el resto los precios aumentaron 6,4% en Colombia, 4,8% en Sudáfrica, 4,2% en Perú, 4% en Chile, México (2,5%), en Australia 1,5% y en Nueva Zelanda 0,4%.

En Uruguay el dólar cerró el 2015 con la mayor suba desde 2002, pero el ritmo de aumento fue más lento al que reclaman la mayoría de los analistas privados, la industria y los sectores exportadores para no seguir perdiendo terreno frente a otros países competidores. Aunque las fuertes presiones alcistas sobre el tipo de cambio marcaron el 2015, eso fue amortiguado en el mercado local porque el Banco Central (BCU) intervino con fuerza para evitar subas bruscas que complicaran otros objetivos como el combate a la inflación.

Desde el gobierno se argumentó en varias oportunidades que no se podía acompañar la fuerte depreciación de Brasil y que el patrón de comparación más acertado es ver lo qué pasa con la evolución del dólar en otros países emergentes o competidores.

Así es que el equipo económico sostiene que la reducción de los precios internacionales de las exportaciones viene siendo compensada en parte por la depreciación cambiaria y que la adecuación gradual de precios relativos de la economía uruguaya se está procesando en el contexto de fortalecimiento del dólar en el mundo.

"La volatilidad e incertidumbre en el mundo global hace imprescindible sostener como herramienta la flexibilidad cambiaria. (...) El dólar se está fortaleciendo y la evolución cambiaria de Uruguay acompaña tanto a países similares en América Latina como a aquellos países competidores como Nueva Zelanda, Australia, y Sudáfrica", había dicho el presidente del BCU, Mario Bergara a mediados del mes pasado en el foro económico de Acde.

¿Cómo le fue al país en la región?. Argentina y Brasil registraron el año pasado una fuerte depreciación de sus monedas frente al dólar. Básicamente se acentuó en el segundo semestre y estuvo atada a los cambios políticos y económicos relevantes. En el primer caso, Uruguay perdió terreno (8,57%) y en el segundo la pérdida de competitividad fue más acentuada y alcanzó el 21,7%.

El lastre del estancamiento comercial. Más allá de cómo sea el saldo puntual en un año en materia de competitividad de Uruguay con sus principales competidores, la mejora en el acceso a los mercados se ha transformado hoy en una de las prioridad de la agenda del presidente Tabaré Vázquez y la Cancillería. Todos los países con lo que el equipo económico se compara en materia de precios relativos cuentan con acceso en mejores condiciones para sus productos.

Una referencia en materia de inserción internacional en la región es el caso chileno. Ese país tiene actualmente firmados 21 Tratados de Libre Comercio (TLC), entre los cuales figuran destinos relevantes para Uruguay como China, Japón y EEUU. A su vez, el país trasandino cuenta con cinco acuerdos comerciales preferenciales (Ecuador, India, Bolivia, Venezuela y Argentina). Por otro lado, Perú tampoco se queda muy atrás con 15 TLC vigentes, dos en negociación, y un acuerdo de preferencia comercial con Venezuela.

En tanto, la comparación con competidores (Australia y Nueva Zelanda) en productos fuertes de Uruguay como carne, lácteos y lana, la brecha de acceso a mercado se agranda año tras año.

Australia tiene una cuota libre de arancel para exportar carne vacuna a EEUU de 418 mil toneladas y Nueva Zelanda de unas 200 mil toneladas, una distancia sideral respecto al cupo de 20 mil toneladas con preferencia arancelaria que tiene Uruguay. Para exportar carne bovina fuera de cuota a EEUU hay que pagar un arancel del 26,05%.

Por otro lado, Australia selló en 2014 un acuerdo con China (el principal destino comercial de Uruguay) para eliminar el 93% de los aranceles en un período de cuatro año. Esto determinará que las colocaciones de carne, lácteos y lana dejen de pagar un arancel del 25%. También Nueva Zelanda cerró un TLC con la potencia asiática para eliminar el 96% de los aranceles de sus productos a ese destino.

El canciller Rodolfo Nin Novoa y el ministro de Economía, Danilo Astori, han advertido públicamente en más de una oportunidad el impacto que podrían sufrir las exportaciones locales si Uruguay no logra mejorar las condiciones de acceso a sus mercados.

Uno de los temas que despierta mayor preocupación en materia comercial es la puesta en marcha del Acuerdo de Asociación Transpacífico (más conocido por la sigla TPP, TransPacific Partnership). El mismo abarca a 12 países entre los cuales figuran la primera economía mundial (EEUU)y la tercera (Japón), junto a otros diez país (Australia, Brunei, Canadá, Chile, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam). Este pacto genera 24% del comercio global y el 40% del PIB mundial.

El presidente Vázquez tiene en su agenda promover la incorporación de Uruguay a este bloque, incluso sin consultar a su fuerza política. Para ello prevé apelar a la cooperación a su par de Chile, Michele Bachelet.