Cúcuta. Aunque el crecimiento de las exportaciones colombianas entre enero y julio de 2010 fue de 21%, de acuerdo con el más reciente informe del Departamento Nacional de Estadística (Dane), por la aduana de Cúcuta circularon 408.665 toneladas métricas menos que en el mismo período de 2009.

Mientras en los primeros siete meses del año anterior, el valor de las exportaciones no tradicionales que pasaron por esa aduana alcanzó los US$1.913 millones, en el mismo período de 2010 llegó apenas a los US$507 millones, lo que significó una caída de 73,5%.

La razón por la que menos mercancía transita ese punto de comercio es bastante conocida: las ventas totales de Colombia a Venezuela, hasta el mes de julio, cayeron 71,9%, hecho que ha impactado especialmente la economía fronteriza, pues esa aduana es paso obligado de gran parte de las exportaciones de Colombia hacia Venezuela.

A ambos lados de la frontera los gremios económicos han encendido las alertas por esta situación que ha afectado no solo a las agencias, las almacenadoras y las empresas de transporte, sino los servicios conexos que tienen que ver con el mantenimiento a los vehículos de carga, las comercializadoras y todo el estamento vinculado al intercambio binacional.

De hecho, según cálculos de la Cámara de Comercio de Ureña, tan solo en esa población y San Antonio del Táchira, la cantidad de empleados que ha tenido que salir de las empresas alcanza las 5.000 personas.

El deterioro en las ventas se explica principalmente por el comportamiento comercial de las carnes y despojos comestibles que disminuyeron 100%. El renglón de calderas, máquinas y partes experimentó un bajón de 79,1%, al pasar de US$218,7 millones a US$45,7 millones; el de sal, azufre, tierras y piedras, yesos, cales y cementos registró una contracción de 98,7%, al pasar las ventas de US$110,8 millones en los siete primeros meses de 2009 a US$1,5 millones en el mismo lapso de 2010.

Productos como el papel, cartón y sus manufacturas representaron 11,0% del total de las exportaciones destinadas a Venezuela, seguidas por las de combustibles y aceites minerales y sus productos con 8,9%, y prendas y complementos de vestir, con 6,7%.

En agosto pasado se retomaron las reuniones para recomponer las relaciones y se establecieron mesas de trabajo para impulsar el comercio. El punto de partida es el pago de Venezuela a los exportadores colombianos.