Brasilia. El Consejo Monetario Nacional de Brasil tomó medidas este miércoles para poner fin a los vacíos que permitieron a extranjeros evitar las recientes alzas del impuesto a las operaciones financieras del país, las que apuntaban a frenar los fuertes flujos de inversiones extranjeras.

Según el banco central, las medidas prohibirán el arriendo, intercambio o préstamo de activos financieros locales a inversionistas extranjeros con el propósito de llevar a cabo transacciones de derivados. Adicionalmente, la medida prohíbe el uso de letras de garantía para dichas operaciones.

Junto con estas medidas, el gobierno anunció que prohibirá la venta de activos para entregar garantías en moneda local frente a operaciones de derivados. En cambio, los inversionistas extranjeros deberán llevar a cabo una transacción cambiaria por separado y pagar el impuesto a la operación financiera de un 6%.

La semana pasada, Brasil elevó el impuesto a las inversiones financieras, o IOF, sobre operaciones en renta fija realizadas por extranjeros del 4% al 6%. El gobierno también elevó el IOF a las operaciones de derivados para inversionistas extranjeros del 0,38% al 6%.

La medida busca limitar los fuertes flujos de inversiones extranjeras, que han hecho que el real se aprecie en cerca de un 30% en los últimos 18 meses, lo cual ejerce presión sobre los exportadores del país.